(X)

31 ene. 2012


¿EXTRAÑARIAS AL MUNDO?


Cuando yo no era lo que soy era igual pero diferente, porque todo lo que seré no es más que la suma de mis restas, cansadas de multiplicar, ¿para qué si siempre terminamos dividiendo? 
Siento que se acabó el pizarrón que sostenía mi ecuación, siento que el tipo que me puso en movimiento sufrió una embolia y está tirado, con la tiza aún entre los dedos, sangre saliendo de sus oídos y de su nariz. Una erección.
Sí, probablemente una erección.
¿Lo va a encontrar su mujer? ¿Lo va a encontrar su mejor amigo? ¿Tiene mejor amigo y mujer? 
¿Y qué van a hacer con mis raíces cuadradas, con mis paréntesis, con mis llaves, con mis corchetes, con mis números, que son todos individuales pero forman un solo número, que es Universal, que es el código madre?
¿Van a pasar un borrador y ya?
¿Alguien va a intentar resolverme? ¿alguien va a intentar llenar el frío espacio que viene después del “igual” (=)? ¿alguien va a intentar despejar la “incógnita” (X)?
¿Voy a ser la obsesión de algún otro demente?
Me siento expuesto, desnudo… Como si una profesora disimuladamente sexy me señalara delante de un expectante grupo de niños deseosos de aprender.
“Miren, esto es un experimento fallido”.
Siento que algo cambia alrededor…
…como si fuera el garabato de un pequeño que anuda cifras de modo caprichoso.
…como si fuera un idioma que un adolescente despeinado inventó para decirle a la chica de sus sueños que sería capaz de romperse un brazo por ella.
…como si fuera una línea de deuda, temblorosa, en rojo sangre... Sangre porque los sueños mueren, porque los rostros del papel muerden, se ríen, contagian. 
…como si fuera un legajo de algo que pasó, como si la historia de mi yo delincuente ya no pudiera tener más drama que narrar. Cadena perpetua. 
Chau mundo, 
Fue lindo disfrutarte. 
Aunque no te disfrute nada.
(¿extrañarías al mundo?)
…como si fuera la incoherencia de un anciano que trata de recuperar la memoria anotando su improbable año de nacimiento.
Porque nacimos. Y siento que se acabó el pizarrón que sostenía mi ecuación.
Como si no fuera lo que soy.
Lo 
Que
No 
Soy.

recortando

30 ene. 2012

EL SEÑOR DE LAS TIJERAS



Y si bien no puedo terminar de asociar aquel suicidio (el tipo se metió en su auto y se rajó un tiro) con el suceso del desierto (mil conejos saltando por una arena que de pronto fue flúor) estoy convencido de que estaban estrechamente relacionados. 
Casi tanto como que el asesinato (se conocían desde los cinco años y él la mató con su peluche favorito, justo, justo en su cumple número veintisiete) y el accidente (estaba pasado de merca, dijo que el 147 estaba hecho de humo) que el diario relata esta enfermiza y afiebrada mañana están ligados, de un modo enfermizo y afiebrado.
Incluso el diario, con este particular horóscopo (“no es un buen día para intentar abrir portales… ¡ábralos!”) parece guardar una extraña y vertiginosa coincidencia con la nota que me recibió en la heladera, pegada con el imán de una peli vieja, vieja, hecha cuando yo ni siquiera existía como para saber qué era una peli… Y menos una peli vieja. Una nota escrita con pulso tembloroso, que me tendría que recordar a alguien pero me recuerda a muchos (muchos más), una nota sin firma, pero que parece amistosa (“a veces es mejor respirar al revés”).
¿Lo de la ventana no es muy obvio? Tengo un cactus que brota de entre las cerámicas del patio (un cactus enorme, enorme). Tengo una especie de motor (parece el motor de un avión, aunque nunca vi uno) donde antes había estado un feo adorno de jardín que alguien con un horrible sentido estético me había regalado y que yo, por un horrible sentido de compasión, había aceptado.
Mi espejo dice que tengo un ojo de cada color (rojo y negro, bah, negro y rojo… depende de tu lugar en el espejo) y un sello en una mano (código: 12387653) que estoy seguro que antes (no sé nada de antes) no tenía. 
De mi casa el agua sale amarilla… ¿tendrá algo que ver con el hecho de que no encuentro las llaves?
(¿en qué se relaciona la libertad con la esclavitud?)
“Querido diario:
En calzoncillos con carita de nirvana y una remera vieja de unos dibujos animados de los que no me sé el nombre. 
Con una lata de cerveza de marca desconocida en la mano y una petaca de un líquido que cambia de color en la mesa.
Todo lleno de botellas.
Todo ordenado.
Afuera hace un buen día.
Afuera no existe.”
La tele sintoniza sólo un canal (555) y el teléfono sólo me deja llamar a la minita de la hora (“son las ninguna hora, con ningún minuto, con ningún segundo”).
Y, mientras la conciencia amanece, muy de a poco, todo lo demás se oscurece.
Y me parece que aunque todo tiene más sentido las cosas dejan de enganchar… Como cuando una pieza de un rompecabezas se moja, se hincha, y ya no castra con la otra.
Así. La razón me inunda.
Me mojo.
No encajo.
Y agradezco, una vez más, al ver cómo el cuadro (rompecabezas) se deshace, no haber cometido la locura de completarlo, de mirarlo de lejos, que es mirar de cerca. Y me muero de la bronca. 
Los disfraces vuelven.
Otra vez las tijeras.
Recortando
Recortando
Recortando
¿te duele saber todo lo que nunca vamos a saber?
¿tiene tu dolor algo que ver con mi dolor?
¿tienen algo que ver mis pensamientos tristes de los domingos por la mañana con tus ganas de morirte cada viernes a la noche?
¿tienen algo que ver mis risas solitarias (mientras camino apurado) con tus ojos bien abiertos y fascinados (mientras mirás por la ventana del bondi)? 
Creo que nos vimos:
peleo por salir a la superficie, para no ahogarme, para no dejar de respirar y pienso, poniendo todo mi esmero en no volver (no dejar de volver):
¿tiene algo que ver el hecho de que los dos llevemos auriculares puestos?
¿estamos escuchando el mismo tema? 
Me mato (impulso), te mato (asesinato), nos matamos (accidente).
PERO
no nos conocemos.
Y si bien no puedo terminar de asociar lo que es con lo que podría ser, lo que fue y lo que será, estoy convencido de que todo está estrechamente relacionado.
Y no.
No, no y no.
Nunca.

no-ver


TUS POCHOCLOS SON PARA MI DIVERSIÓN


¿Viste cuando estás mirando una peli y se corta la luz?
Bueno, en esos minutos, cuando vos no ves, mientras corrés desesperado y torpe por toda la casa, chocándote con los muebles buscando una vela, yo entro en escena.
Y le meto la pija en la boca al héroe, le bajo los pantalones al villano y le manoseo las tetas a la minita de turno, una que grita, que es linda e interesante, súper inteligente y valiente. Le toco las tetas y me fijo si tiene puesta una tanga. 
¿Nunca te preguntás esas cosas?
¿Qué pasa cuándo estás mirando una peli y se corta la luz?

invertir (pervertir)

28 ene. 2012


DAME TUS OJOS,
y LLEVATE LA LAPICERA


No hace falta traje y corbata para hacer negocios.
Yo me paro en la esquina, a negociar pensamientos. Y te vendo mis convicciones de ayer, por un poco de la esperanza que tenés en tu chanchito de porcelana. 
Remato la fé en mi futuro, permuto mi espiritualidad por cualquier otra espiritualidad
(siempre es un buen negocio).
Te doy cuatro de mis mejores momentos de lucidez si me das esa puteada mágica que nunca me sale… Esa puteada que sé que está dando vueltas pero que nunca está a mano cuando más la preciso. Es una puteada de culto…
Ok, si la conseguís te doy cinco de mis historias. 
No hay devolución y no me hago cargo por la chapa y la pintura. El motor es puro.
Te lo firmó acá.
Me paro en la esquina, a tratar de equilibrar la economía emocional, que dicen que se está por ir a la mierda… Y ya nadie sabe qué conviene hacer con los corazones, que se devalúan mal.
“En estos días, lo peor que podés hacer es invertir en el corazón…”.
Pero claro, las noticias son noticias. 
Y hablan por hablar. 
Las noticias son un experimento social para transformar la realidad en base a predicciones mediocres… Si crees que algo es así, eso, inexorablemente, será así.
(Lo único que siempre fue real es el horóscopo:
LIBRA: no hace falta traje y corbata para hacer negocios)
¿Si te doy catorce insomnios, me das una de tus pesadillas?
Aprovechá mis suspiros, que van a dos por uno. Tres por uno. Cuatro por uno.
Dale que me sobran, te los regalo.
¿Y qué vas a hacer con tus ahorros?
Yo voy a apostar unas cuantas monedas al final inesperado, porque quisiera no pensarlo, pero es más fuerte el miedo. 
¿Pero qué hago si te llevás el miedo?
¿Qué hay después de no tener miedo?
Mirá, no lo tomés a mal, pero por hoy prefiero cerrar.
Y no me mires así...
Yo también soy ambicioso, sólo que mis ganancias no se suman, se transforman. 
Mañana vuelvo, 
temprano, 
a cumplir mi horario.
Soy un gran empresario.
Sin traje.
Ni corbata.

sos un pijo frío

27 ene. 2012



El entorno es una minita tetona,
Con buen ritmo,
Con guiño sugerente,
Con caderas de explosión.
Una minita con ojos de fuego, deslumbrante…
Es verdad: es imposible recordar su rostro, sus facciones, 
El color de su pelo.
El entorno es una minita que pide a gritos que la garches,
Que pide a gritos garcharte.
Se muerde el labio,
(¿sus labios son rojos o eso es otro sueño?)
Se pasa la lengua con lentitud.
Parece que dice algo.
Probablemente no diga nada.
Igual entendés.
Lo que querés.
Porque es la gracia:
LO QUE QUERÉS.
El entorno es una minita
Que baila de madrugada
Borracha
Pasada
Extasiada
Vos sos todos los conceptos,
Las culpas, los miedos.
El caballero.
El deber.
El buen ciudadano.
El entorno es una minita que tiembla y te desafía.
Vos le ponés una bata.
“para que no tenga frío”
Como si eso significara algo.
Después mirás cómo se marcan los pezones.
Y te matás a pajas
Hasta quedarte dormido.

conspirador


Y AL FINAL QUEDÓ UN AGUJERO
y del agujero asomaron orejas


En un tiempo yo no sabía nada de lo que se contaba de los conejos, hasta que un día, demasiado triste y borracho, mirando por lo que fue la ventana de mi primer habitación, me di cuenta de que lo sabía todo. 
Extrañaba a mis amigos, no pueden culparme.
Y supe tanto que me sorprendió que hubiera tanto que saber. Como si siempre hubiera estado ahí.
Pero siempre supe que no.
No. 
Lo único que siempre estuvo ahí fue esa tarde en Parque Rivadavia. El resto es cuento.
Y de pronto, hoy, nadie cree que yo no hubiera sabido nada y ponen mi cara en el portal de CONSPIRADORES, siendo que yo soñaba con descubrir misterios, y extraterrestres, y monstruos, y brujas… Pero claro: CONSPIRADOR.
Y la broma es de mal gusto, de ese mal gusto que sabe bien, porque es como un domingo en el que te acordás de las vacaciones en las que prematuramente descubriste que ya no tomarías vacaciones con mamá y papá. 
Qué cosa rara esto de los conejos, ¿no?
Y si para mi es nuevo, pero técnicamente no lo es, ¿qué? ¿Eso le quita novedad?
¿Cuántas novedades hay en una vida?
En un tiempo yo no sabía nada de lo que se contaba de los conejos… y ante la luz de la novedad, el pasado se hace mito.
Empezó. 
Un día lo supe.
Todo, 
finalmente,
Empezó.

volumen alto

25 ene. 2012


CÓMO ORDENAR EL SILENCIO EN FRAGMENTOS QUE TENGAN SENTIDO


Estamos bailando y, aunque sólo hay una radio, todos escuchamos un tema diferente. Y por eso que nuestros pasos son tontos, y por eso que nos chocamos, nos pisamos, nos clavamos un codo… Lo intentamos de nuevo, empecinados, bailando con más énfasis, tratando, en un lenguaje secreto, de hacerle entender a nuestra ocasional pareja de baile cuál es el ritmo correcto. O nos dejamos arrastrar, moviendo los pies en espejo, sin sentirlo, fraccionando al otro en una ecuación, ignorando los acordes propios.
Cuesta al principio, pero dicen que es fácil dejarse llevar: hay que memorizar y, luego, saber predecir.
Estamos bailando, recibiendo al Sol y a la Luna, en danzas opuestas pero que se complementan… Y mientras la sucesión de notas me pone triste con ganas de reír, veo que vos te reís con ganas de llorar… Y es increíble lo bien que nos vemos bajo este cielo. Es increíble el brillo, la gracia, la intensidad. Es increíble el pentagrama de tus ojos… Porque puede ser que no escuche lo mismo que vos, pero se te escapan sonido de las pupilas.
Y siento que estoy improvisando, que estoy alterando mis propias melodías.
Siento que me siento dueño.
Un compositor más, adolescente, con un pronóstico de muerte prematura.
Estamos bailando, y me rompe el corazón lo hermosa que es esta fiesta, dónde sólo hay una radio, con un a estática infernal, quemándonos los sentidos.
Deberíamos tener convulsiones, pero seguimos bailando.
Capaz que alguna vez se acaban las pilas y nos quedemos en silencio.
Entonces me voy a animar a silbar.
Y vos vas a cantar en voz alta.
Me parece un buen final.

observado


SIN SEÑAL
-En la distorsión, cualquier bulto parece una teta-


Y antes yo me hubiera ofendido si alguien hablaba mal de mis héroes… Si alguien les decía “caretas” se hubiera armado un bardo zarpado… Sí, así como me ves, con esta cara de pelotudo. Sí, no te rías: se hubiera armado un RE bardo.
Supongo que antes me hubiera enojado tanto porque, de un modo u otro, creía que la sinceridad era lo mejor del mundo. Era lo que hacía diablo al diablo, dios a dios y esas cosas… No sé explicarlo mejor… Creía que la sinceridad era lo mejor de las mentiras del rock.
Eso.
Ahora me hace reír (con una risa con pretensiones de ser lágrimas de felicidad) imaginarme a mis héroes frente a un espejo, siendo personajes de si mismos. Me hace bien pensar que haya sido así… Pensar que ellos estuvieron ahí para mostrarme un poco de mentira.
Hermosa Mentira.
Me da gracia (con una mueca con pretensiones de ser lágrimas de felicidad) imaginarlos con el ceño fruncido, a las dos de la mañana, con un café (con whisky) delante. Leyendo el guión, una y otra vez.
Un día sos libre. Al otro te das cuenta de lo limitado que estás: cuatro paredes: una pantalla.
Hay que saberlo llevar.
Yo tengo a mis héroes.
Y no voy a ofenderme si hablás mal de ellos.
Para serte sincero nada de lo que digas puede ofenderme:
Cuando me hablás, le hablás a la tele.
Aprendí
A
Mentir.

tu final (tan adorable)

24 ene. 2012


"SE TE VE EL CIERRE DEL DISFRAZ"
(¿era esa mi línea?)


Me gustaría ser el monstruo de una peli que hagas vos. Y que digás “ACCIÓN” y hacer cualquiera. Y cagarte la escena. Y hacerte perder plata. Y que me odies. Y que le hables mal de mi al productor (los productores están para eso). Y que no me recomiendes con nadie. Y que pierdas la oportunidad de tu vida por mi despiste. Y que tengas sueños en los que me cortas la cabeza. Y que te quedes en la calle. Y que nadie nunca más te contrate. Y que te mueras vieja y súper resentida, recordando, a cada momento, que si yo hubiera dicho bien mi línea podrías haberte salvado.
(“¿hay una salvación?”, ¿era esa mi línea?)
Y después, muy borracha, en el minuto final, confieses a tu mejor amiga: “Es tan… tan… tan… adorable”. Y tu mejor amiga no va a decir nada, porque no es tu mejor amiga, es un tacho de basura. Y sólo te va a escuchar una nenita que pasa por ahí, de la mano de su mamá. Y va a pensar que estás hablando de un osito de peluche. 
Pero no. Hablabas de un monstruo, ¿no?
(“¿hablabas de mi?”, ¿era esa mi línea?)
Vas a estar tan convencida que me da ganás de enojarme, y romper algo contra una pared, para después pensar: “eso fue muy enfermo”, y arrepentirme y ver cómo disimular la pintura saltada, cómo suplantar el adorno desaparecido… Vas a estar tan convencida que me ahogás, que me matás la inspiración, las ganas de improvisar. 
Que yo supiera el final no significa que lo haya provocado.
No vas a creerme. No me crees. No me creíste. 
(“¿Nunca?”, ¿era esa mi línea?)
Vos, sabiendo que voy a cagarla, tenés mas culpa que yo… 
Por suerte sé que sabés que voy a cagarla, así que no la cago, que es como cagarla de verdad… con eso te re cago.
A menos que vos sepas que yo sé que vos sabés.
Son riesgos a correr. Los actores somos así.
Por eso me gustaría ser el monstruo de una peli que hagas vos:
…para no usar un disfraz y asustarte igual…

el fuego

23 ene. 2012


VULCANO RULES


Es el torbellino de la fiebre, cuando mirás tus obras, con orgullo; con el poder latiendo en tus pupilas, en el éxtasis.
Después sólo queda bajar.
Entonces, antes de morirte, antes de dejarlo, antes de abandonarte a sentirte compasivo, antes de palmearte la espalda y tratarte como un profesional, antes de jugar a la ficción del autor (con el protagónico bien merecido), antes de decir lo que hacés frente a un jurado con no juzga pero culpa… entonces, antes de brindarte paz, podés convertir el temporal en una tormenta de verdad.
El paisaje, destruido y solitario, es hermoso… Pero no deja de ser el paisaje que fue. La belleza de la destrucción reside en percibir el estado “no-destruido” en cuestión.
¿Pero si no quedaran huellas? ¿Si no hubiera nada que rastrear y, de pronto, el paisaje fuera nuevo de verdad?
¿Y si sólo lo supieras vos?
¿Y si sólo vos conservaras la memoria de lo que fue?
¿Y si pudieras desprenderte de la necesidad de mostrar todo lo que cambias para sólo cambiar?
Y el paisaje sería hermoso… Y en tus ojos sería más. 
Un secreto que no vale la pena compartir.
¿Qué cara pondrías si te dijera que todo era diferente hasta que yo lo modifiqué?
Es el torbellino de la fiebre, cuando mirás tus obras, con el poder latiendo (aún) en tus pupilas.
El viento destroza, el agua ahoga, la tierra se rompe.
El fuego olvida.
Y de tu historia queda el “HABIA UNA VEZ”, que perdura unos cuantos segundos, mientras el beso ardiente avanza, mientras las cenizas son la nueva nieve, mientras quedamos en blanco y conscientes.
Un tipo que escribe…
…Con un encendedor.

¿quién habitaba?

20 ene. 2012


Si estás entre nosotros golpeá la mesa... tres veces.


Y mi cabeza es un cascarón resquebrajado, con otro posible ser destinado a nacer muerto, destinado a escurrirse entre los dedos de la realidad, que va a guiñar un ojo y va a sonreír, una vez más, feliz por el experimento, ese que degeneró a mis padres, hasta cegarlos y atrofiarlos, hasta convencerlos de que mi posibilidad podía significar algo. Como si ya no supiéramos que todo es funeral.
TODO
ES 
FUNERAL.
Y voy a ensuciar la alfombra y voy a ser una mancha con poca asimetría, ideal para que alguien saque una foto, para que alguien se gane un premio dibujándome, para que alguien escriba ese poema cursi de “todo lo que te hace feo te hace lindo”.
Bueno, no. No soy lindo.
Y todo lo que contamino me contamina... Y presiento la lástima, el dolor, la angustia, la satisfacción… Porque si estoy arruinando la escena significa que vale la pena tener mucamas que cumplan las órdenes y corran detrás del último vómito. La pulcritud es el vicio del amo, que siempre lo hace por vos. Por mi. Por el bien de todos.
-¿A quién le gusta oler a vómito?
-Pero no soy un vómito, soy un muerto. 
Y se llevan a mi yo abortado, mientras me observo, vacío y roto. Con la luz que sale.
Con la oscuridad que entra.
¿Quién va a crecer en mí, ahora?
¿Quién va a enamorarse de mis memorias?
¿Quién va a ocupar el feto de lo que seré/soy/fui? 
Y, mientras tanto, el resto de los empleados, cuando no trabajan, cuentan la historia de un fantasma. 
Porque toda casa tiene uno.
Porque todos tenemos uno.
Porque no existen.
Pero sí.
Y mi cabeza, muy de a poco, se volverá a resquebrajar. 
Y va a escaparse otro.
Uno
Más.

linterna

19 ene. 2012


"...y así fue que el monstruo nos mató a todos"


En este último tiempo empecé a sospechar que la historia que más me gusta, esa que me contabas en nuestra casa del árbol (que no era una casa del árbol), cada vez que te quedabas a dormir; esa historia que hacía que te pusieras la linterna iluminándote desde abajo, esa historia que tenía un final donde los malos festejaban, es una historia falsa. 
Capaz que inventaste todo un día en el que pensabas en cómo divertirme. O, lo más probable, inventaste todo para divertirTE. Así que no me cuesta imaginar que para vos, a veces, la vida debe parecer más triste de lo que a mi me parece, dado no tiene el consuelo implícito de creer que esa historia (la historia que más me gusta) sucedió de verdad.
En este último tiempo empecé a sospechar que ahora, por alguna razón, me toca seguir con la ronda y hacerme cargo de enfrentar la madrugada y el aburrimiento. Puedo contar una historia… Sobre el desengaño. Y seguro que no va a ser la historia que más te va a gustar, pero vas a entretenerte. Y voy a sentirme sincero, como hace tiempo (él último tiempo) no me puedo sentir.
-¿Pasó de verdad? –vas a preguntar, temblando.
-Obvio.
Y me voy a enfocar con la linterna, desde abajo.
Pero…
Pero el problema es que puede pasar que no te crea la sonrisa, porque, simplemente, suceda que ya no te pueda creer nada.
En este último tiempo empecé a sospechar que me quedé afuera de la casita del árbol, para siempre.
-…para siempre.
Y la luz va a dibujarte(ME) facciones demoníacas…
Y es lo que me da el vértigo, porque no sé si narrarte me hace narrador o sólo el escriba ingenuo de una fábula pelotuda que repite con palabras lo que ya está dicho en otro código.
Y el otro código sos vos.
Y tu historia.
La historia que más me gusta.
Mi historia.

sentido

18 ene. 2012


SORPRENDEME, PUTA


Correte, correte dos segundos que no me quiero perder… Estoy ahí, mirá… Estaba acá nomás… Correte, que seguro no tardo en desencontrarme y quiero disfrutarme un poco más.
Cuántas cosas de mi me duelen… No te das una idea…
¿Ves esa remera negra y enorme de los RAMONES? Bueno, me la ponía todos los días… Y sólo había escuchado Ramonesmanía. Pero con eso ya se me explotaba el cerebro… Todas esas ganas de gritar, y de invitarte a dormir, para taparnos muy hasta arriba y contarnos, en la oscuridad, cosas que ni en pedo nos decíamos a la luz del día. La intimidad del zapping a la madrugada… El hecho de imaginarnos, sin estar imaginándonos, un tiempo después, sin esta culpa torpe e injusta. 
Nada dependía de vos.
Nada dependía de mí.
Correte, que quiero entender dónde escondía esa cara congelada toda la sonrisa que yo sé que escondía. Quiero ver dónde se metían las ganas de llorar las mañanas con chocolada, forzando los dientes.
“Ellos nunca van a entenderme”, pensaba, dibujando bigotes, mientras papá se apuraba, con mucha lentitud. Mientras mamá se tomaba el tiempo, a las corridas. “No van a entenderme… No, no y no”.
Y es increíble cuánto los entiendo.
Correte, que quiero ver la lucidez del licor, cuando la cerveza no me gustaba. Quiero ver los latidos de cada palabra pensada pero nunca escrita. No aún.
Aún no.
A ver, correte...
Puedo ver todo eso que fue, pero no quiero entender lo que seré. Todavía confío en sorprenderme… Así que correte. 
Correte y tapame. 
Que el mañana no me vea venir, 
Para que todo esto, 
al fin
cobre sentido.

mucho (de todo)

17 ene. 2012


ABRIERON LA PUERTA
y el mago había desaparecido


Dicen que los mayores asesinos, los míticos, encontraron un refugio en ese extraño lugar, donde hoy sonríen, impunes;
Dicen que las drogas sagradas no son nada con lo que allí se fabrica… Un buen laboratorio, lleno de colores incandescentes. Y dicen que no hay dealer… nada se paga;
Dicen que es a donde van a parar los suicidas, porque arriba están pretenciosos y abajo es demasiado careta… Los suicidas eligen su destino y ninguno duda en tomar esa carretera;
Dicen que los espíritus elevados se dan una vuelta antes de volver a estrellarse; antes de volver a la cárcel de ese cuerpo vomitado y apestado de alcohol;
Dicen que es un lugar infinitamente duplicado… Pero es uno solo, que perdura;
Es un callejón sin salida… Si no aprendiste que las paredes son portales, entonces no aprendiste nada.
Dicen que siempre hay susurros y un cielo sin estrellas…
El mismo cielo sin estrellas que podés ver en tus pupilas, 
cuando mirás la nada,
Y la nada te mira.
...
Cuando la nada te mira
y, de pronto,
ya no ve nada.

Lo Sabemos

16 ene. 2012


NOS DIJERON QUE QUEDABA LEJOS


Y nos miro, preocupado, porque estoy cansado de transpirar y creo que tengo un calambre… Y me duele le pecho, y me olvidé por qué lo hacíamos… Espero que haya una respuesta para esto, porque estoy empezando a pensar que lo único que hicimos fue, sencillamente, “salir a correr”. No lo tomes a mal, pero no es divertido.
Así que nos miro, preocupado, mientras soy consciente de que se me tuerce el labio, porque no lo soporto más, NO LO SOPORTO MÁS… Y tu cara me asusta… Tu miedo tiene amnesia… Es un miedo adquirido… Corrés sin voltear la cabeza, confiando en que el monstruo sea lo suficientemente aterrador como para justificar el existir veloz, desesperado y lleno de drama sin curar. 
Valiente, pero cagón. 
(No te entregás… pero escapás)
Una combinación ideal. Dan ganas de mandarte(me) a la re puta que te(me) parió.
Estábamos en el aula, aquella vez… Nos sentábamos juntos, ¿te acordás? 
Supongo que hiciste un gesto. O lo hice yo. O ninguno hizo nada. 
Lo supimos y ya.
Fue ese día, cuando eso dejaba de ser para transformarse en este esto que pronto será aquello (otro esto de un eso).
Hacíamos algo antes de correr… Y se me parte el corazón de tanto sentirlo, de tanto entenderlo, de tanto extrañarnos… O puede que el corazón se me parta porque estoy harto de dar zancadas exageradas, de chivarme como un idiota, de jugar a chocarme contra algo que, de modo evidente, nunca va a estar lo suficientemente cerca.
Nos miro, preocupado,
¿Estabas preparado para esto?
Yo no. 
Suponiendo que me detenga y me devoren… ¿puede ser peor?
¿Cuánto tardan en devorarte? El dolor se mide en tiempo. 
(Ahora lo sabemos)
Voy a parar en cualquier momento, y no sé cómo pueda ser sin vos, pero si sigo me voy a quedar sin yo… Porque yo quedó retrasado, por allá, perdido y llorando. Perdoname.
Perdón.
Pero escuchame,
por 
favor,
porque hay sólo una cosa que necesito saber: 
¿QUÉ ESTAMOS INTENTANDO EVITAR?

un ser vivo más

15 ene. 2012

FISURA-HERIDA-PORTAL
(una peli snuff donde morís vos)



A veces son paredes.
O es aire.
Pero a veces encontrás las nubes.
O un pantano.
Y da lo mismo si estás de cabeza, da lo mismo la gravedad… Lo que importa es que encontrás ese lugar sensible, ese espacio no-rígido,
Esa fisura-herida.
Enterrá tu mano.
Y que sea hasta el codo. Si es posible, que sea más.
Quizás escuches un grito desgarrador… O quizás algo parecido a un orgasmo.
Meté tu mano todo lo que puedas: 
en las nubes o en el pantano. 
Y que no te abandone la furia, 
ni la excitación.
Hacé que te sienta.
Sentila.
Destrozala.
Como quieras, pero destrozala.
Podés ser un asesino,
Podés ser el mejor amante,
Siempre y cuando entiendas
que la Realidad
es un ser vivo más.