piedra libre

19 feb. 2012

-Veo, veo.../ -¿Qué ves?/ 

-No lo vas a querer saber.
Me veo en un hotel, distante, de frío mármol, de noches frescas y cargadas de fuego, en alguna montaña perdida, una primavera eterna, con jardines de flores violentas, con dolor, con hermoso misterio.
Flores extraterrestres.
Me veo bien vestido, envejecido, en una habitación circular llena de fotos: mías, de otros, de pelis, de libros, de nadie. Me veo arrodillado, tan quebrado que me dan ganas de pedir, por favor, para que todo lo que tenga que suceder, suceda.
Por favor, quebrame.
Me veo con un puño cerrado, como si cerrado estuviera el corazón, como si cerrada estuviera la puerta, como si cerrada estuviera la memoria, que ya no recibe visitas, que se dispone a vaciar.
Me veo ahí, habiendo atravesado, profano, víctima de una visión que me excede.
Espiarnos en sueños
Un graffiti con una amenaza de muerte
Una frenada inoportuna
Un disparo
El ladrido de un perro
Alguien en el techo
Humo
Discos rayados
Cenizas
Me veo solo, intuyo los tácitos de cada arruga, de cada cicatriz, de cada amuleto mal disimulado.
Me veo.
Estoy riéndome
De mis lágrimas
Que hoy, 
Tan lejos,
Me parecen cercanas.
Mi palpitar retumba en el palacio.
Fuerte
Acá
Allá
Todos mis yo respiran igual.
Me veo: 
Me veo recordando:
recordando el momento en que me vi 
por vez primera.
El inicio
te todo.
¿cuánto me queda por descubrir?

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