laspersonasmenosindicadas

9 may 2013


LA MALDICIÓN DE LOS DIBUJOS ANIMADOS EN NEGATIVO


Me despierto. La habitación está cubierta de una neblina azul que me resulta lo más natural del mundo. Algo como un acuario... aunque nunca estuve en uno. Excepto por ese recuerdo que me inventé un día. 
Podría llevarte a las ruinas de ese lugar que nunca fue lo que inventé que sería. No vas a creerme. Yo voy a creerme. 
Vas a querer que nos vayamos, casi con repulsión. Vas a tirar de mi. Vas a empujarme. Te veo gritando, aunque me es imposible escucharte. Voy a estar fascinado. 
Te vas a dar cuenta tarde de todo. O casi todo.
El ventanal que da al balcón está empañado. La ciudad es una mancha borrosa de la que me llegan luces intermitentes y un desenfoque que me hace pensar, por alguna razón, en fuego. 
Afuera, todo podría no ser. 
Paisajes de un futuro distópico, probablemente robados a películas que van a seguir con sus profecías aún cuando yo ya no sea más que una carta natal hecha un bollo en el tacho de basura de una bruja maltrecha y de sonrisa filosa, acuden a mi mente.
Algunos robots. Naves espaciales. Autos voladores. 
La tele está prendida y pasan un capítulo de Family Guy que nunca vi. 
"la puta madre", me digo, muerto de sed, de fiebre, temblando, descalzo, los músculos tensos, algo clavado en la espalda, un muerto aferrado a mi garganta, "nunca voy a escribir un capítulo de Family Guy"
(mentira: digo "Padre de Familia", pero Family Guy suena mejor)
Mi caricatura preferida se transforma en una carcajada malintencionada y las voces de los personajes se vuelven más y más graves. Aumentan en intensidad. Sube el volumen.
Hablan de mi. Hablan de abrir los ojos y no reconocer dónde estás. Hablan de cosas que estoy seguro que nadie escribió. Siento la angustia y el dolor. 
A veces, las personas indicadas se quedan dormidas al mismo tiempo. 
Y es tan hermoso que sólo podemos hacer ruido. 
"uh, ¿te desperté? fue sin querer" 
Libros que nunca compré se caen de estantes que no deberían estar ahí. Chocan el piso y se transforman en pececitos agonizantes.
Olvido.
No intento buscar el control remoto. 
A veces, en los sueños, no soy tonto.

¿sepuedearreglar?/corte/ahorano.


STEREO-COLISIÓN


CREO que desde los pequeños cables de cobre se escapó un último suspiro, una sílaba sostenida, agonizante pero convincente: hay cosas que quiero decir y no me importa que haya pinzas cortando los puentes que nos unen, es probable que intente acelerar, con la loca imagen mental de un auto que, en un cámara lenta heroíco, acorte las distancias, casi volando, casi como si no importara el pesado motor, como si no me destruyera la brutal caída al otro lado de cumplirse tan febril deseo... sin embargo... SIN EMBARGO, es rídículo preocuparme por un maltrecho aterrizaje: después de unos deslumbrantes segundos avanzando por el fantasma de la desaparecida carretera empieza la infinita y, ahora cámara rápida (vértigo), caída.
¿Dije "convincente" unas líneas más arriba? Bien, debería haber dicho "terca". 
Pero quizás... QUIZÁS... si lográs adivinar la palabra que seguía, te veas tentada a no poner un freno y tararees la melodía que mi absoluta fascinación por la música no me dejó construir: exijo mi rol de espectador y voy a escribir todos los versos necesarios para que eso suceda: hasta desaparecer.
¿En serio pensabas que buscaba otra cosa?
Hasta desaparecer, absorbido por otros auriculares muertos, luego de que tu voz, de pronto, irrumpa, llenando mi completo existir, y me empuje a la inevitable búsqueda de esa rima que no rime pero contenga el ritmo definitivo.
El que haga que sea tu pie el que marque las pulsaciones. 
Que sea tu pie el que muerda, buscando la velocidad.
Un choque, en el aire.
Y la colisión, finalmente, nos dejará sordos... 
Justo lo que necesitamos para escuchar todo lo demás.

carnadadeterroristas


MAÑANAS DE ATENTADOS
(derrumbes prematuros en las orillas de la eternidad)


Pesco cocodrilos en tazas de café
soñando con el momento en que corras a decirme que todo salió mal
que el experimento se me fue de las manos
que ahora algo se escapó
que mi mente está afuera
que vos estás adentro

que te dejé escapar
y vas a enredarte
porque hay cables
aunque no los veas
y voy a reírme
y te vas a enojar
y voy a decirte con lágrimas que algunas cosas
no las puedo evitar
vas a preguntarme si tengo alergia
o si una basura se me metió en el ojo
"no, se me metió un avión..."
"ah, el mundo está lleno de terroristas...
y cada vez es peor..."
voy a querer ayudarte
para que te levantes
pero ya vas a estar de espaldas
corriendo
imitando el sonido de un tren
y la soga que me une a vos me convierte en un barrilete fallido
en un globo
en el juguete favorito
en la carnada
un cordón desatado
el olvido
"vas a matarte si me pisás..."
"¿preferís morirte siendo un nudo?",
susurrás 
"quizás en algún momento deje de estar tan tenso
tan vivo
y ya no puedas hacer equilibrio..."
"Imaginarte colgando de un árbol 
a veces
es divertido..."
y miramos
sentados en el acantilado
que se aproximan más cocodrilos:
otro desayuno
que 
sonriente
me trago frío.

másvidasqueestrellas

7 abr 2013


LOS PERROS QUE SONRÍEN 


Me acuerdo que no me acuerdo
de los lugares dónde no estuve 
la vez que recorrí todo el mundo
el universo
las galaxias
más lejanas
en tres segundos
y besé cada flor
para contagiarme todas las alergias
y suspiré todas las noches
y tomé de los vasos 
que siempre quedan
cuando alguien salta por la ventana
terminé con las pastillas
robé los discos
los libros
arranqué posters
lloré
en
ascensores
descontrolados
que llegaron hasta el centro
del centro
y vi un corazón
el sol
la semilla
o la única casa
lo que contiene todo
la araña
y lloré
y prometí que nunca iba a contarlo
pero que iba a morirme
intentándolo
y miles de imágenes se agolparon
pidiendo entrar
y no pude agradecer
tanta
belleza
tanto
despertar
tanto agradecimiento
y vi a perros ladrando
detrás de rejas
y los vi sonreír
a otros perros
que corrían libres
igual de felices
y no pude elegir
mi
lugar
y sentí tanto amor
que me desmoroné
y vi a un pibe de mi edad
y supe que se llamaba como yo
y esperaba
o sólo estaba ahí
y no me alcanzó el tiempo
para descubrir
si iba a quedarse solo
o si lo iban a sorprender
y vi al poeta maldito
un paso después
cuando todo el dolor se volvió revelación
y fue tan intenso
que supe
que no lo podría soportar
aún no
por favor
pedí
una
y mil veces
por favor
aún
no
y vi las tormentas de ultramar
los peces del sin tiempo
los monstruos
siempre intentando morder
las lluvias
la oscuridad
marineros 
aventuras
la soledad
y vi a todos los trenes
superpuestos
el dibujo de todas las vías
un mensaje en movimiento
el abecedario de la imaginación
y un sin fin de curiosos
con miedo a exteriorizar
suponiendo cada uno
que entendía lo mismo que el otro
y perdiendo la magia
de 
inventar
vi cada pequeño movimiento
en simultáneo
desatando
la onda expansiva
del 
final
una chica haciendo equilibrio en el cordón de la calle
un chico cayendo de su bicicleta
una carrera hacia el videoclub
un accidente
y una noche en un hotel
con una 
desconocida
que dice que hace mucho
que nos conocemos
que dice que es común 
que no me acuerde
que tuve más vidas
que estrellas
que acá estoy
otra vez
que es
hermoso
y horrible
que lo que fue
será después
diferente
novedoso
en cada 
amanecer
donde el sueño se vuelve blanco
y me acuerdo
que no me acuerdo
dónde estuve
y dónde
estaré.

frutossecos


LOS ÁRBOLES MUEREN DE PIE es un libro de mierda
(estoy demasiado drogado, hablemos de tu ex)


Descalzo
…y el frío me reclama, me vuelve fiel seguidor, un monumento al dios de las entrañas revueltas, y mis raíces son mas profundas que ayer, como las ramas esqueléticas que me vuelven torpe y no me dejan salir, porque si me muevo podría tirar los adornos que tanto amás, los que colocaste, casi en trance, los que nunca me pude memorizar, en ese orden que me obsesiona, que significa madrugadas de intentar entender qué mierda tiene que ver ese súper-héroe fracasado con esa piedra de Córdoba, o con esa foto mal recortada de ese actor con mala suerte (o buenas intenciones, suicida, joven, ritual), o con ese disco rayado que casi me animo a decir que nunca escuchaste entero, o con esa cerámica que para mi tiene forma de conejo por mucho que digas que es un gato (“¡pero mirale las orejas!”, “¡pero mirale la cola!”), o con esa foto de tus amigas, tan del año del pedo que yo creo que es mentira, que sí, seguro, sos vos, eras vos, da igual: sospecho que la dejaste para que me pregunte éstas boludeces, porque de esas personas nunca te escuché hablar bien, porque ésta es una conchuda engreída y la otra una puta reventada (“¡pero qué tetas!”, agregaría, si me dieras dos segundos de calma), y nada tiene que ver con nada, y menos con esa artesanía que compraste porque el flaco nos chamuyó con una historia que estaba buena, pero que era tan de moraleja sin moraleja que asqueaba… y tendrías que haber visto tu cara tan fascinada, y, ese día, te lo digo hoy, te hubiera escupido el chicle de sandía en el pelo, a vos y al hippie de tono calmado, ojos reflexivos, rostro curtido, mágico, y la concha de tu hermana… ¡Si ni se te movió un pelo cuando yo te conté, llorando, que había soñado con mi muerte! Igual, ¿sabés qué? MEJOR: te mentí… porque en el sueño te morías vos… Sí. Vos. VOS… y me dio miedo decirlo en voz alta y por eso inventé y bardié y lo arruiné… y no, todo eso no tiene nada que ver con ese dibujo que enmarcaste, tan orgullosa, y aunque es verdad que no te salió mal, dibujar paisajes es como garchar con las medias puestas (te lo dije, tomá), y ojalá pudiera deshacer tu santuario, pero reprimo mis vientos, una vez más, y me vuelvo un árbol de hielo, observando el caos, hipnotizado por lo real que te volvés cuando no te entiendo, y es la luna por la ventana mi alimento, y son lágrimas de cristal mi fruto, que se estrella contra las baldosas estériles que ya no recuerdan los pasos de mi ansiedad, ni tus berrinches, ni los saltos de ojos cerrados, cuando la música nos entumecía de felicidad, ni mi espalda, al lado de la tuya, ni las caricias cuando llegaste a la conclusión de que estaba loco, y sólo quedo vaciarnos, despertar, cerrar… y quiero envejecer acá, hasta ser sólo yo el bosque que oculte tus secretos y ser el guardián de cualquier mariposa y cualquier huracán, de todo lo que no voy a poder formar parte, la poética de tu memoria, que es la memoria de mi poesía: soy el punto de referencia en el que van a pensar cuando te quieran encontrar, el detalle que los ambiciosos van a ignorar, lo que los amantes más van a apreciar (van a tatuar iniciales en mis venas, para que todo vuelva a empezar), el punto exacto en el que una pareja de ancianos se va a detener, para tratar de hacerse con la sombra que yo nunca voy a poder brindar, cuando el sol esté más y más grande y queme peor y esté inflamado, a punto de explotar, cuando ni vos recuerdes las películas que viste, los viajes que hiciste, las personas con las que compartiste tu infancia, las anécdotas forras, los mamarrachos, las mentiras para dejar de pelear, las peleas para dejar de mentir, las ganas de que no todo fuera tan así, las ganas de que sí, las tormentas sin abrazos, las borracheras de llamar, las mascotas de nombres raros, los deseos bajo la mesa, fumar, las plegarias largas, las recetas cortas del azar, la sensación de tener todo, o tener nada, los libros prestados, las duchas para bajar, las plazas, las vías, las promesas en un idioma propio, para no admitir que siempre se promete de más, las decepciones en los días soleados, caminar, calles siniestras, besar, los labios, cualquier labio, escuchar, los temblores y cada confesión hecha sin piedad… cuando ni vos recuerdes mis hojas, cuando estaban vivas y caían, las que alguna vez pisamos juntos, en un jardín eterno, riendo, con la hermosa melodía crujiente de todo lo que no tiene un después 
ni 
un
FINAL.

24hsabierto


UN BAÚL LLENO DE DISFRACES


Cierro los ojos
y no sé qué vale más
no puedo asegurar qué va a pasar
si vas a encontrarme vomitando
detrás de la casita del terror
o si eso fue otro cuento
capaz soy la mala memoria
cargada de mala armonía
la confesión final
mientras un grupo de piratas me empuja
sobre la rampa
para que salte
al infinito
y el pelo 
ya blanco
acaricia mi rostro
y mis manos
ya arrugadas
no se cruzan en una plegaria
y hablo 
de este día
el de la profecía
pero olvido 
los detalles que serán rescatados 
por otra muerte
o por otra alucinación
porque todo se recicla
y mi mente se particiona
creando
miles de habitaciones
y qué extraño
que ninguna sea digna
para habitar
aunque nunca falta una madrugada
en la que los amantes escapan
y no hay elección
y siempre sobran asesinos
con ansías de descansar
y soñar con colinas de diamantes
y sacrificios
tributos
a un 
viejo chamán
y los ladrones necesitan un respiro
de vez en cuando
y duermen abrazados al motín:
un tarot antiguo 
con figuras realizadas
por un niño prodigio
y ya sabés cómo son los poetas
y la difícil que es hacer
que no gasten sus monedas
en un mal vino
y con los pocos centavos que restan
terminan en mi hotel
acosados por los genios nauseabundos
que se desprenden de los corchos
y nunca cumplen deseos
pero gritan
temblorosos
por el horrible cautiverio
y dicen 
(repiten)
que cualquiera comete un error
que no es justo
que para ciertas cosas
no haya
vuelta atrás
así que no termino solo
después de todo
aunque de lo mismo
cuando 
cierro los ojos
y me pregunto si despertar es tan necesario
o si tendría que preocuparme 
por soñar con más fuerza
y encontrar el hogar
que se esconde en la arena
y que siempre va a mutar
porque quizás sea un disfraz el de viajero
y soy el viento
que altera el paisaje
y estoy atrapado en el frasco
de souvenir
que es tu realidad
creando los micro-tornados
que levantan exclamaciones
en mansiones de lujo
donde los párpados nunca descienden
hambrientos
haciendo que el show no termine
y los personajes
siempre criminales
siempre felices
no dejen 
de 
desfilar.

oelrayososvos

29 mar 2013


MEAME DESDE EL BALCÓN


Cuando hablás del futuro imagino a tus ojos despegar
y creo que estás fascinada
por mucho que el fatalismo impregne el cierre 
de toda teoría
y creo que confías en la conspiración
con una fuerza que me supera
y me obligás a ocultar
todas las verdades
y te descubro en los túneles
que llevan
a otro lugar
donde no sabemos
si va a salir el sol
pero que parece brillante
y me ciega
y quizás el presente sea un rayo
o el rayo sos vos
y se prenden fuego mis sentidos
y soy un incendio dispuesto a contagiar
persiguiendo de cerca tus expectativas
hechas 
de
gasolina
y no sé si nos estamos riendo
o somos terroristas
no sé de quién nos ocultamos
porque hay un código en el modo en que separás
las 
sílabas
como si toda vos fueras
un rompecabezas
o una constelación
para 
armar
lo que debe significar
que no hay nada escrito
que los dioses están
ocupados
mamarrachando
un cuaderno
borrachos
en la oscuridad
a las tres de la mañana
hablando por teléfono 
en susurros
y los escucho
y
a veces
tienen mi voz
o la tuya
y decimos lo mismo
pero nunca es igual
y es una melodía
que se propaga
y rebota en todos los satélites
que unen los mundos
porque es la música
lo que llena los silencios
lo que se escapa de tus suspiros
cuando hablás del futuro
y te imagino
mirando para un costado
tan convencida
que pareces ausente
y te tomo tan enserio
que quiero que te calles
contándote un chiste
del que no me acuerdo el final
para decirte que sí,
que conozco el Apocalipsis
pero que no conozco
nada de lo que hablás
y hago un esfuerzo
para que no descubras
que tu incertidumbre me devora
y hace que imagine
más futuros
que los que sería capaz
de 
imaginar
cualquier otro ser vivo
¿dejamos huellas
o ya
aprendimos a volar?
¿habrá grabaciones
decodificándonos
cuando descubran
que alguna vez
hubo algo llamado humanidad?
¿escribirán poetas drogados
sobre las madrugadas
que desarmamos
y que vamos 
a desarmar?
¿vamos a ser una obra de teatro
en un 
teatro espacial?
¿vamos a ser el mito
en los libros
de la no-historia
en los pasillos
de bibliotecas secretas
perdidas
en la atemporalidad?
¿van a encerrar éstas líneas 
bajo siete cajas fuertes
para que ya nadie
intente
Intentar?
Despegan mis ojos
cuando hablás del futuro
y el futuro no existe
porque el mundo se hace mundos
creando partículas
que duran nada
como chispas
que se deshacen
en la
oscuridad.

Lithium


EL JARDÍN DE LAS POSTDATAS


Te estoy dedicando poesías
¿qué significa eso para vos?
ya no escribo cartas
¿y sabés qué?
mejor
yo encontré un jardín
y vos encontraste tu yo
si nos dimos un regalo
que haya sido la raíz
del
temblor
¿cuántas vidas regaste
como para saber
que todo fue un error?
yo creo que lo nuevo
ahora o después
va a ser el Sol
y será tan íntima esta tormenta
que siempre voy a llevar la postal
que dice: “desolación”
porque las ruinas son sonrisas
que se recortan en el cielo 
de cada
intuición
cuando las palabras envejecen y se marchitan
en cámara lenta
para que florezca
la percepción
y vamos a poder guiñarnos un ojo
en alguna otra dimensión
o quizás en otra
todo esto no sucedió
y es la semilla
lo que late
porque nunca hubo
corazón
y escucho tus lágrimas
y veo la sal de tu calor
y toco el rojo de tu ira
saboreo la textura
de tu
decepción
y la savia de mis sentidos se apaga
otro día 
otro hoy
escribo tu nombre
dos puntos
y,
en lugar de una declaración,
germino en malas rimas
y te beso, te asusto, te echo, te reclamo, te hago burla, te robo, te río, te disparo
te confieso, te desarmo, te convenzo, te psicopateo, te escupo, te llamo
te miento, te abrazo, te pierdo, te olvido, te vuelvo
silencio,
te mato,
en cada renglón
que es otro pétalo arrancado
o muchas postdatas perdidas
atadas 
en
un
ramo.