aún no se suicidaron

13 mar 2012


MIRAR PARA ABAJO ERA DIVERSIÓN


Aviones de papel que se estrellan, contra el cielo, agujereándolo, haciendo que la luz se filtre y queme los parques, los edificios, los carteles de perfección, los rituales de introducción, los templos del alcohol, las casas de tortura, los rincones de terror, los puentes, con sus ogros y todo, todo, todo lo demás.
Aviones de papel, donde tu amigo imaginario se va con el mío, con una petaca en la mano, en busca de la luna de miel perfecta, esa que termina en un abrazo de divorcio, con amor y lágrimas en los ojos. 
Aviones de papel
siempre
imperfectos,
con nosotros en la terraza, asumiendo cada accidente, mirándonos serios, sin culpa, evaluando la chance de torcer las alas, o cortar las puntas, o hacer una modificación ahí… justo, justo ahí, 
¿ves?
-Creo que habría que hacerle un dibujo…
-Un dibujo no puede hacer que un avión de papel vuele mejor.
Y vamos a intentarlo, con el corazón lleno de dudas que aún no se cayeron de la cama, que aún no se dieron la cabeza con el borde de la mesa, que aún no se resbalaron por las escaleras, que aún no se ahogaron con caramelos de veneno y lucidez… que aún no se suicidaron, sin querer.
Como todo este día, que se muere.
No quiero más, pero voy a morirme atragantado,
inevitable, como todos esos vuelos.
Aviones de papel, rociados con gasolina.
Y una risa, que es dos, desde arriba.

parlantes rotos

12 mar 2012


LAS ZAPAS DE LOS RECITALES


Caminar, por un mundo roto, con pájaros de colores raros, ciegos, que tratan de oler, que silban canciones viejas, de esas que sonaron una tarde lejana en una radio lejana.
Las calles sin nombre, o con chistes fáciles, sin un poco de historia, con el vacío en cada pedestal, porque las estatuas se suicidaron todas, el mismo día.
“Ni siquiera las estatuas creen en las estatuas”, escribí en mi diario, una vez. Nada más que al diario no le decía diario, porque eso es de minita. Y tampoco lo escribí así.
Escribí: “en esa foto veo ojos que no son los tuyos”.
Pero ahora da igual.
Caminar, un poco al palo y relajado, con la ropa rota que mamá me tiró, con las zapas de los recitales, con el amuleto que se me rompió. Ese que te hizo llorar. Inventé una anécdota muy mala para no sentirme culpable.
Y creo que fue peor.
Pero las noches fueron buenas, con demasiado terror, así que me alegro,
por toda la tristeza
la nostalgia
y la emoción…
…la emoción de tanta tele en blanco y negro, de patios con bichos y de taxis con choferes deformes
(como vos
y como yo)
Caminar, pensando en las pelis que regalé, los cuentos que presté, las rimas que no salieron: los dibujos donde éramos dos, en una banda que sonaba mal.
Pero rompíamos el escenario.
El escenario que hoy no está.
Caminar.
Y es como hacer un conjuro de chico, para que funcione de grande.
Y una copa dada vuelta, como único instrumento.
Caminar,
y volver al lugar
al que vas a morir.
Caminar.
Sólo caminar.
Caminar 
solo.

natural

10 mar 2012


La Luna es un accidente
(agoniza, sueña, delira)


A la luna no le importa, por eso se deja caer, soñando con matar todas las consciencias que ascienden, despiertas por su influjo
casi hechizo
casi trampa
casi cierto
y así llegamos a la noche, que es el amanecer de tus palabras, con la magia brillando y sacando sombras de cada nube, en un espectáculo que vuelve piedra a los amantes, que se tocan las manos, que se besan detrás de la oreja, que se pasan los dedos bajo la falda, que se mienten, felices de poder hacerlo.
A la luna no le importa, por eso suspira, soñando que arrasa con las carpas del circo de la feria que abrimos, que se llama como el primer juguete que tuvo nombre,
como el primer licor, comprado con cachetes en rojo y los huevos hirviendo
correr
dibujar
decirte que vi una peli que no me dejó dormir
y no cobrar entrada, para que pase cualquiera, para que ganen todos, para que puedan desaparecer, en el momento justo, cuando le tenés miedo a lo que se esconde detrás de lo oscuro, cuando decís que vas a ser como tu héroe, cuando no sabés muy bien por qué estas haciendo cosas que ayer parecían tan lejanas.
A la luna no le importa, por eso cierra los ojos, soñando que cada cosa estalla y se convierte en estrella
solitaria:
una
constelación
que forma la imagen de otra estrella, aún más grande, como si en vez de viajar hacia adentro estuviéramos mutando, en algo igual y diferente, como un álbum de fotos infinito, siempre lleno de pequeños detalles:
las uñas,
el lunar,
el ombligo.
la mancha de nacimiento con forma de conejo….
las pupilas.
Siempre pupilas,
como
un
satélite más:
mirando cómo me miro.
Cayendo,
suspirando,
y los ojos cerrados.
A la luna no le importa.
A mi sí.

lentes de rock

8 mar 2012

TAN SIMPLE Y TAN COMPLICADO
COMO SABER HACERSE EL MUERTITO


Me quedaron unos lentes usados, que antes parecían de rock. 
Y ahora no veo nada, con los falsos cristales rayados, alterando cada paisaje, como si estuviera demasiado borracho,
como un perro, que rasguña;
en busca de caricias 
o para morder.
Un perro delante de una pantalla. 
-Los perros sonríen... –dijiste una vez. Y creo que se me hizo un nudo en la garganta.
Como si el collar lo llevara yo.
Ahora arrastro la soga de mi último fracaso, sólo para dar un toque de lástima, poder guiñar un ojo y suspirar, en la parada del bondi que nunca, nunca, nunca más voy a tomar.
Por suerte se hace de noche y me siento tan peor que mejoro.
-¿Te acordás del libro que te presté? Bueno, lo extraño… A vos no, al libro.
Y una vieja que me ve hablar solo, me acaricia la cabeza.
Le gruño y me alejo.
Por ahí.
…por ahí que no me encuentro, y la vuelta manzana es el Universo, en expansión, nunca detenido, frío y misterioso, lleno de estrellas que no ves.
Que no veo.
Porque los perros se persiguen la cola
Y cuando eso sucede, 
todo lo demás es mentira.
Como mis lentes
como el rock
como el truco de la patita.
Siempre 
es 
un negocio más.

techo de menos

6 mar 2012


TU JUGUETE FAVORITO RECLAMA VENGANZA


El silencio de cada nota, rebotando, errática, entre tus dedos, que se apagan, se vuelven delgados, envejecen, como ramas, en pleno invierno, muriendo con belleza, como si se tratara de la radiografía del mundo: un esqueleto feliz, sin ninguna forma aparente…
Quizás una letra;
Quizás un sigilo;
Quizás un rayo, eternizado;
Quizás las venas;
Quizás una cicatriz;
Quizás la herida;
Quizás el quiebre
o 
la frontera artificial;
Entre una estación, y otra. 
Entre los arrebatos de felicidad, con la música gritando, y los pozos de nostalgia, con la espalda en el piso, temblando.
Temblando
en pleno verano.
Quizás un garabato, inocente, 
la ruta, directo al pasado,
un mapa sin coordenadas,
un tatuaje
sin terminar. 
Quizás todo junto.
Quizás nada. 
Sólo un par de pilas, 
gastadas.

alfileres

5 mar 2012


EL VASO DE CERVEZA QUE TE TOMÓ A VOS


Las monedas que encontramos, buscando tesoros que nada tenían que ver con monedas, los sueños que desangramos, a la espera de la revelación, madrugadas sin humo, de conciencia fatal, los abrazos que evitamos, porque mirar era igual, con tres segundos de vida, muerte y resurrección, los golpes bajos, con la frente alta, entre lágrimas de terror, con cucarachas mirando, levantando apuestas, riéndose fuerte.
(-¿Así que esa risa no era la tuya?
-Jamás);
las casas vacías que llenamos de adornos extraterrestres, para después prenderlas fuego, con descuido, con cara de no querer, pero con pupilas de sí, sí, sí
(siempre sí);
las iglesias con vos escribiendo las paredes, con yo meando cerveza ardiente, con desesperación, con terribles ganas de creer 
(un rayo, que te parta en dos);
las plazas mintiendo verdades sobre cada monumento, escondiendo promesas, entre los árboles, reviviendo leyendas
(creando mitos);
los autos flotando, en cámara lenta, suspendidos, aleteando con sus puertas, cantando canciones de ayer, que todavía no se escribieron
(el futuro de lo que fuimos);
la comisaría y los chistes, tirado en el piso, con la paliza que me dejaría estúpido por una semana, dos semanas
(¿dejé de ser estúpido alguna vez?);
la lluvia, contando el cuento eterno del boludo que es demasiado lento y de la piba que lo mira mordiéndose el labio inferior.
Los perros que nos ladraron y, después, se olvidaron de nosotros.
Las fotos, en ninguna pared.
Una burbuja que sube por el costado del vaso… Llega y estalla, dejándome sordo, justo cuando te digo: “hola, ¿cómo te llamás?”
Intento leer tus labios.
Como al principio.
Como al final.
Todo es
Tan
Frágil.

IT

4 mar 2012


ES TRISTE PENSAR QUE PUEDO PRESTARTE UN LIBRO, PERO NUNCA LO QUE ME PASÓ CUANDO LO LEÍ


Vivir es asimilar que la mejor historia que leí la escribió alguien como yo; alguien que decidió transformar una hoja en blanco en la certeza absoluta de que la duda es la esencia del todo; alguien con unas ganas terribles de llorar, gritar, romper, morder; alguien que una noche de duelo dejaría de ser lo que era para transformarse en lo que sería: el autor de ese libro que me violó el cerebro, en túneles oscuros, bancos luminosos, calles cargadas de miradas, pasos y corazones en descomposición. 
Vivir es asimilar que la mejor historia que leí no existía hasta que fue expulsada por culpa de una violenta epifanía: alguna fiesta, de música furiosa; algún bar, deseando no estar enamorado; alguna plaza, con el tiempo al revés; alguna habitación, sin terminar; alguna noche, agotado, riéndome en la oscuridad, sin importarme si me veías, mirándote de más; algún sótano, con una peli reflejada en la pared
(la 
mohosa
pared);
algún recital, con borrachera, visiones y muertos; algún tren, entendiendo el error; algún bondi, a la velocidad de la luz; algún aula, en el fin del mundo; algún árbol, que sirve de lápida. Siempre lápida. 
Alguna amistad, consumida.
Vivir es asimilar que la mejor historia que leí fueron insomnios, soledad, palabras calladas, brechas de sin-realidad, cómos, cuándos y dóndes perdidos, resaca, dioses agonizantes, aguas turbias, bucear, bucear y bucear…
…discos, libros, fotos, flash, volver.
Un poco más.
Vivir es asimilar que la mejor historia que leí fue lo que sucedió luego de que alguien pensó en la mejor historia que leyó. 
Vivir es asimilar que nunca te voy a entender.
El
Mejor
Libro.

CONFUSIÓN

1 mar 2012


CORTINAS DE ENCAJE PARA NO ENCAJAR


Nos giramos, dándonos la espalda, fascinados, intentando asimilar el fluir común, el sueño compartido, la pesadilla definitiva uniendo lazos.
-¿A dónde estás?
-En el mismo lugar que vos… En ningún lugar.
Desnudos, puros, el latido de cada emoción
(¿canción?)
, la sangre en inversa catarata: 
Cayendo
Para
Arriba.
Un flujo.
Y, al mismo tiempo,
un robot.
Resplandecientes, robando destellos a la luz ciega, inmortalizando y reflejando, eternos desde la sin-pasión. Adictos al combustible.
-¿En serio hay diferencia entre ser adicto y necesitar?
-Sobrevivir también (y por sobre todo) es un vicio.
Terminamos el giro y ahora somos el espejo.
Vos de mi
Yo de vos
Veo un bosque, veo un demonio
Ves las rocas, las cavernas, los pájaros
Veo cables azules, veo un piano viejo, en una casa vieja
Ves al sol, naciendo, sufriendo ataques de tos,
al sol
muriendo
Veo a un tipo llorando, desnudo, en un río, 
no es de noche
no es de día
Vos-Yo
Otro momento, ubicado en los límites, en las tierras desiertas
Nos sostenemos en esa línea, en un equilibrio fino, blanco,
mágico. 
Siento/sentís cómo la sala se empieza a llenar, como, de pronto, alguien está mirándome, extasiado, eligiéndote para escapar: 
Soy/sos una ventana
…
…
-¿Cómo es posible que una realidad construida en base a ventanas tenga sentido?
-¿Cómo es posible que siendo tan inevitable la ventana alguien haya inventado las cortinas?
Cortinas.
Claro.
Por mucho que logres espiarme, estoy en ese espacio chiquito del que, en realidad, nunca salí:
El baño embrujado del colegio, 
El baño porno del shopping,
El baño bardo de la facu,
El baño vértigo del bar,
El baño terror del cine,
El baño cuento de la casa de mamá y papá
El 
baño 
cuento.
Sonrío.
Y veo que no entendés muy bien.
De pronto,
(no entiendo)
tan de pronto como llegó, 
Perdemos la conexión.
Aplausos
(siempre hay aplausos en el momento menos oportuno)
Seguimos en giro
porque girar es lo único eterno.
Volvemos
a 
no vernos.