Lluvia

10 nov 2010

 CUENTOS DE TERROR


Salí de casa pensando en cuentos de terror que leí alguna vez, encerrado en una caja de cartón. Iba distraído y no me di cuenta de que llovía hasta que fue demasiado tarde como ir a buscar un techo. Caminé, me desorienté y supusé que el Temporal no podía ser otra cosa que El Fin del Mundo. Decidí evitar el camino cotidiano. No fui al trabajo, ni a la facu. No fui a la almacén que siempre me fia las cervezas. No fuí a visitar a mis amigos, ni a mis viejos. No volví a casa. Fui saltando de charco en charco, hasta que de pronto me hundí en uno.
Aparecí en algún lugar extraño... Más extraño que todas esas madrugadas de resaca. Allí me esperaban todos los monstruos, los Dueños del Insomnio.
Supe que todo adquiría sentido, que alguien giraría la página y que sería yo el próximo en salir de debajo de la cama, del ropero, de la oscuridad.

[Hey, patán, dame una seca... Que este Mundo no vale Nada...]

[NOTA]

[TODOS los chicos mienten.... Y los conejos son esas mentiras.]

CINE

FUNCIÓN TRASNOCHE


Fue la mejor película que vi en mi vida... y la miré solo. Al principio me asusté cuando percibí la sala tan inmensa y vacía... Después saqué el licor de la mochila y me relajé... No esperaba nada en especial, sólo necesitaba matar el tiempo y brindar por algún que otro fracaso. No esperaba llorar, pero lloré mucho. Lloré por todo eso que no puedo entender y por todo eso que no puedo expresar... lloré porque todo este Caos me parece fascinante. Y aplaudí de pie cuando en los créditos vi los nombres de todas esas personas que alguna vez se cruzaron en mi vida. Extraño a muchos; me pregunto cuántos me extrañaran... Está mal hacer tratos conmigo, soy difícil de entender... Espero que al menos me recuerden por eso... Quisiera que supieran que estoy convencido, a estas alturas, de que nunca jamás voy a entender nada, pero que no voy a dejar de buscar; que no voy a dejar de hablar, emocionado, conmovido... Quisiera decir tantas cosas... Aunque quizás, lo más importante, ya lo dije hace rato: fue la mejor película que vi en mi vida. Y la miré solo.

‎[Satánico de amor, caí prendido fuego al piso...]


CV

22 oct 2010

[Hola, me llamo Matías, estoy obsesionado con los Conejos, tengo tres cáctus, escribo porque me gustan los viajes en el tiempo, soy adicto a leer con los ojos cerrados, practico Magia del Caos y sufro de somnofilia... ¿Ya conseguí el empleo?]


Crisis Vitae
Sobre el oficio y otras disfuncionalidades

 ["Nunca vomité por estar borracho". Es mi carta de presentación, estoy orgulloso de eso. Luego agregó: "También soy escritor."
¿Algún día voy a vomitar por culpa del alcohol? Es muy probable.
¿Algún día voy a dejar de escribir? No.
Cada cual sabrá qué conclusión sacar.]

*** 

[Recuerdo, con desdén y soberbia, que soy escritor... Soy escritor porque me hago mierda a diario contra una hoja en blanco... Porque me disparo en la cien, con tres palabras bien puestas y recorro paisajes que jamás soñarías... Soy escritor porque no me importás cuando hago lo que me gusta.
Sin embargo, a pesar de ser escritor, no escribo. Vomito.
Y el vómito sí es para vos. Feliz Cumpleaños, Feliz Navidad, Felices Pascuas.]

***

[Y un día vas a dejar de ser imagen para convertirte en reflejo... Y el Mundo va a seguir girando y las personas que no puedan dormir van a decir que tus palabras fueron lindas palabras. Y van a envejecer, tristes. Quizás escriban algunos cuentos... Quizás algunos poemas... Pero no creo que te importe, porque no vas a poder leerlos... Nunca vamos a entendernos de verdad.]

***

[Me amo tanto que a veces me meto los cuernos conmigo mismo... Es así de complicado. TODO el tiempo.]

***

[No es mi culpa que envidies mi cerveza inoportuna a cualquier hora del día. No es mi culpa que envidies mis tardes, haciendo lo que me gusta.
Lo que no sabés es que sí soy culpable de no llamar a mis amigos cuando me necesitan; de sufrir un sinsomnio enfermizo; de pasar madrugadas violentas frente a una hoja en blanco; de lastimar a mi entorno con mi precaria inestabilidad.
Creo que no entendés nada.]

***

[Soy la prostituta literaria. Pero ojo, una prosti buena onda: me lees, me conmuevo y no te cobro.]

***

[Cada desencuentro (cada Fin del Mundo) es lo que nos mantiene en pie. De otro modo no habría forma de distinguir tu Universo de sin sonidos del mio, tan lleno de conjuros mal pronunciados. Y algún día, cuando ya no dependamos el uno del otro, vas a hablar de mi... Y yo estaré en silencio, entendiéndote.]
del GÉNESIS según Matías C.

***
[A veces pienso en las tardes que pasé en lo que fue mi primer habitación, en la casa de mis viejos. Me acuerdo de los sentimientos, pero jamás de los pensamientos en sí. Me acuerdo del corazón desbocado, por alguna razón; mi vista fija en la pared, la tristeza llena de ganas. Otra cosa no. Me gustaría tomarme el tiempo para hacer memoria, pero ya no tiene sentido. Alguien ya se desacargó (nadie la compraría original) la película de mi vida y le puso PLAY. No hay marcha atrás.
La sensación de que me esperaba algo grande era inmensa. También era inmensa la sensación de que iba a estar ahí, en esa habitación, por siempre, que no llegaría nunca el primer laburo, la primer novela escrita, los impuestos bajo la puerta de una casa propia.
Ahora tampoco puedo imaginarme el futuro, aunque lo cierto es que tampoco intento hacerlo con esmero. Me parece lo más sano.
FIN DEL FLASHBACK.
CORTE A]

***

•Muero temprano, vivo viajando, sueño despierto, escribo soñando•○•]


►BONUS TRACK: EL MUNDO◄

 
[Hoy tuve un encuentro cercano con la generación de futuros profesionales. Vislumbré una facultad llena de rostros cargados de furia, indignación, frustración. Presentí el temor, la tristeza, el cansancio, el agobio. Esos jóvenes, EL FUTURO, están enfermos. Va a ser divertido vivir unos cuantos años más. Va a ser divertido ser espectador de los tiempos en los que sean los profesores los que lleven armas al colegio.
Ya no hay retorno. No señor.]

***


[Él no habla con ella.
Ella no lo conoce.
Él no comprende sus gustos.
Ella tiene demasiados secretos.
Ella y él están sentados en la misma mesa, un sábado a la tarde, en un patio de comidas, jugando a la pareja feliz, perdiendo el tiempo.
Entre ella y él hay un niño. Ríe. No sé por cuanto tiempo.]


 

Esquina- Universo

14 sept 2010

 [A + B = me chupás C]


Podrías detenerte en una esquina y observar a los individuos pasar…
Podrías intentar comprender lo que pasa con ellos…
Podrías quedarte en esa esquina por semanas…
Podrías poner toda tu capacidad en ello…
Y no sería suficiente.
En cada fragmento se dibuja el todo.
(Fractales)
Cada ser disparando su línea energética… Colisiones-conciencias-espectadores-protagonistas.
Podrías intentar establecer un orden… Podrías intentar ver la película que se está proyectando… Podrías intentar buscar la conexión entre esa patente capicúa, ese hombre de traje que no deja de estornudar, ese perro con collar y sin dueño, ese vagabundo que profetiza el Fin del Mundo, ese chico con un dibujo de un conejo en la remera y esa mujer con tan buen culo… Podrías.
Pero el conductor del auto de la patente capicúa, el hombre formal e hiper alérgico, el perro perdido, el vagabundo con aires de Nostradamus, el chico- conejo y la mujer con el culo más apetecible de la ciudad pueden estar buscando lo mismo que vos…
Caerías de tu posición de Dios y chocarías estrepitosamente contra el suelo, para romperte todos los huesos y astillarte los órganos internos… Sí, la vulnerabilidad del personaje.
(Predestinación- Libre Albedrío)
La frustrante dualidad es una doble penetración que agota, duele y no deja mayor satisfacción… Un polvo nunca será más que una buena paja si no se busca la ruta secreta que otorga brillo a cada eventualidad… Y la ruta secreta no está en las posibilidad terciaria, es decir C, que surge de A y B. La respuesta que se desprende de la confrontación (desprendimiento que fascina a gran parte de teóricos y filósofos de cartón que pasan horas y horas auto succionándose la pija) es un buen comienzo, pero dejarse engañar por esa mierda es peligroso… El facilismo de esa práctica es patético, más cuando se sugiere como meta y no como escalón. Es el equivalente a saltar la legalidad y conseguir marihuana. No es una rebelión verdadera, joder… La alternativa es llegar a C sin hacer sustracciones, adiciones, multiplicaciones o divisiones entre A y B. Llegar a C por A y B, que son las drogas establecidas, es llegar a la Iluminación que todos programaron: te declaraste terrorista y le pediste armas al Estado. Te vendieron chocolates, ¿qué pretendías? Defender tu posición con chocolates puede ser rico y hasta es posible que te haga ver bien… ¡Hasta podrías conseguir una buena chica si mantenés con esmero tu pose de héroe romántico!
Pero la horrible realidad es que los chocolates no derriban barreras y a la larga te vas a volver adicto y vas a dejar de buscar.
Los dientes manchados, sonriendo de modo tan estúpido. Dios, qué chiquilín.
Es mejor vomitar que comer… ¿Para qué masticar y digerir?
(SIEMPRE hay algo que vomitar)
Podrías, en ese minuto parado en esa esquina, buscar rutas secretas (son subterráneas, combinaciones incluidas).
INFINITO. La eternidad no alcanzaría porque no habría un “algo” que descubrir.
Ser telescopio y estrella en esa esquina, por cada segundo, para siempre… Es así de terrible, grande y hermoso. Demasiada información circulando y nuestro puto cerebro asimilando sólo un asqueroso 10 %.
(El Infinito entrando a una casa de espejos. Infinito repetido)
Podrías reformular tu idea de ascenso. Podrías encontrar esas respuestas de índole individualista que no responden ninguna pregunta… Entonces dejarían de rastrearte: eludirías a los perros de la razón…
Podrías intentarlo, en serio.
(Elevación)
Podrías… Pero primero tendrías que poder sacarte a esa mina de culo perfecto de la cabeza.
Imposible.
Sencillamente.

[EMBOTELLAMIENTO]

7 sept 2010

[EMBOTELLAMIENTO]
-Cervezas y Vehículos-


[La inspiración se va; la cerveza perdura. La sonrisa fácil se va; la cerveza perdura. La empatía automática se va; la cerveza perdura. Bloqueo, resaca, encierro... Y aún la cerveza perdura. Bukowski se rie, tranquilo: él ya escribió poemas al respecto. Jamás le preguntaría algo a Bukowski, pero el me dio muchas respuestas. Nos llevamos mal. Bukowski pasa; la cerveza perdura. Las palabras de Bukowski también perduran... Pero la cerveza es la esencia de cada sílaba. ¿Y por qué escribís? Para poder volver a llenar las botellas, que son lo único que se acumula.]

 ***

TEMPERLEY




[Siempre que fui a Temperley llovió. No sé si yo llevo la lluvia o si es el modo de Temperley de decirme que no le gusto. En todo caso, a mi tampoco me gusta Temperley… Es decir: sus calles son estilizadas, hay mucho verde, parece un lugar de buenas historias, de locos sonrientes… Allí, incluso, vive una muy buena amiga… Pero así y todo Temperley no es para mi. Para decirlo simple: Temperley es un triángulo, yo vengo de la tierra de los círculos.
Sólo nos une el agua, las gotas que se estrellan en el piso, la humedad… Eso es algo que logramos juntos. Un vínculo fuerte. Es tan íntimo que ahora, sentado en un lugar soleado, lejos de Temperley, pienso que Temperley y yo deberíamos llevarnos bien… No sólo bien. MUY bien.
Pero eso no va a pasar… Supongo que a Temperley y a mi también nos une el orgullo.
La lluvia me pone triste, pero me gusta. ¿La lluvia pondrá triste a Temperley? ¿La lluvia le gustará a Temperley?
Algún día me llevará a ese lugar la convicción y no la casualidad. Ese día Temperley va a enseñarme cómo llover y yo voy a enseñarle cómo sangrar.
En un lugar del mundo ya no caerá agua del cielo… En algún lugar del Mundo un escritor dejará de llenar y llenar hojas de pensamientos afiebrados.]

VENTANAS

 

[Otra vez me distraje en el colectivo. Otra vez las ventanas:
la fascinación, el terror. Tantas casas… No puedo evitar pensar en las personas
que están del otro lado… En las personas que estuvieron del otro lado…
¿Quién amo dentro de esa casa? ¿Fue amor intenso?
¿Quién murió dentro de esa casa? ¿Hubo agonía en esa muerte?
¿Qué películas se miraron en ese hogar? ¿Qué discos sonaron?
¿Qué buscaron aquellas personas? ¿Pensaron que el Mundo
dejaría de girar cuando ya no estuvieran?
¿Habrán podido prever que alguien las imaginaría cuando ya
no estuvieran?
Una casa tras otra…
Muchos historias desconocidas, sobre gente desconocida.
Somos muchos. Y el viaje en colectivo es largo.
¿Quién, desde su ventana, en la soledad de alguna habitación,
estará viendo pasar este colectivo? ¿Qué pensará esa persona sobre los que estamos viajando?
¿Podrá intuirme? ¿Podrá adivinar algo de mí?
Lo dudo.
Una casa tras otra…
 

¿Alguien fue libre detrás de esas paredes? ¿Alguien se rió
de toda esta mierda mientras empinaba una cerveza?
En alguna de esas casas, alguien, alguna vez, pensó que
tarde o temprano las cosas cambiarían. Esa persona ya no está. El cemento, las paredes, las puertas… Las ventanas. Todo eso Sí está.
Todavía hay mucho por recorrer y el colectivo avanza impune,
con frialdad.
Una tumba tras otra.]

‎"HOLA"


[A veces tengo la certeza de que ya no podré sentir empatía por nadie. Veo a desconocidos ir y venir, como en una peli que sólo podría disfrutar alguien con un refinado sentido del humor. Y yo no soy refinado y no suelo reirme a menudo... Sin embargo siempre aparace una persona que por alguna razón me resulta interesante. Y tengo ganas de hablar y de saber, de interrogar... Incluso me imagino charlas, situaciones, cerveza de por medio... Me pregunto si seguiré viendo a esa persona por años o si dejaré de prestarle atención en días. En lo que a mi respecta, las relaciones humanas son extrañas. Muy extrañas.]

 

ESTACIÓN CERO



‎[Y un día que no me acuerdo me afeité, me vestí de traje, me peiné... Cambié las zapatillas por zapatos, la remera de Nirvana por una camisa ajustada en sincronía con corbata. Me senté en una esquina y esperé, tranquilo, a que llegara la muerte. Me hizo esperar, me dio razones para dudar... Cuando dudo me entra el miedo; cuando me entra el miedo me pongo paranoico; cuando estoy paranoico soy violento... La muerte llegó, se disculpó. Me dijo que me veía bien. Antes de que dijera otra cosa, la maté.
Ahora soy libre, sin traje y sin remera de Nirvana.
Muerte, chupala]

 HORIZONTE



 [Resulta que un día me fui. Algunos dijeron que era por cobarde, otros dijeron que estaba loco. Unos pocos aseguraron que yo sabía lo que hacía. Lo cierto, muy cierto, es que me fui. Creo que muchos todavía me esperan. Hay gente que piensa que sólo existen las vacaciones, que uno, tarde o temprano vuelve... Hay gente que no sabe que también se puede viajar permanentemente. Y a veces me siento solo... Pero me tienta el horizonte, la luna y las historias que se cuentan sobre las tierras que me esperan.]


INDIVIDUALISMO 



[Un colectivero, un carnicero, un policía, un empleado bancario, un kiosquero, un vendedor de frutas, el que cambia dólares por pesos en la calle Florida, el tipo de la tele, el que escribe el diario, tu novia, vos, yo…
Estamos, todos, jugando el mismo juego.
Y tenés que soportar a un grupo de infelices diciendo que el pueblo debería estar más unido.
¿Te parece que el pueblo no está unido? Aceptamos algo inaceptable y nos miramos a los ojos, porque ya nos olvidamos qué tan grande era la mentira. Estamos juntos, muy unidos, intercambiando billetes, compartiendo expectativas de un futuro, recordando sueños de la infancia en un bar, orgullosos por haber soñado alguna vez.
Cada uno es funcional desde su lugar, cada uno de nosotros le es imprescindible al otro… Necesitamos llenar cada espacio, comprender el engranaje. El sistema funciona bien.
¿Cómo pueden decir que el sistema funciona mal? ¡Esto es lo que quiere el sistema! No se preocupen por él. Va a caer tarde o temprano, por su propio peso. La clave está en las personas.
Estamos demasiado unidos.]

***

[La semana pasada disfruté de la lluvia pero me ofuscaba al ver a la gente con el rostro cansado, gris, víctima de la monotonía. Hoy salió el sol. Mientras me acostumbro puedo ver que la gente sigue igual de mal. Confirmado: lo que nos arruina la vida no está en el clima.]

 *** 

 

EL EVANGELIO DEL CONEJO: "Hay personas que son el equivalente a comprar un huevo Kinder y que te salga un rompecabezas... Una mierda."

[DOBLE]

29 ago 2010


Dos por uno; Invita la casa



Ella le dio una larga pitada al cigarro.
-Es violencia pura… -soltó entre el humo, con la voz comprimida. Los ojos estaban brillosos, con odio, con tristeza.
Yo pensaba en otra cosa. Había destapado un vino. El vino me hace pensar en muchas estupideces, en especial si tengo un espejo cerca.
-¿Lo qué? –pregunté sin intentar disimular mi desconcierto. Quise despegar mi vista de mi propio reflejo. No pude. Me cautiva el modo en que uno puede encontrarse con sus propias pupilas. Tengo la sensación de que podría desaparecer si me mirara directo a los ojos con mucha intensidad.
-Vivir… Es violencia pura… -otra pitada larga. Un poco de tos contenida. Agregó con furia, desafiante:-. Y no saltés con ninguna huevada…
Asentí, pensativo.
“Vivir es violencia pura…”
Traté de anexar esa idea a alguna otra, traté de rastrearla, traté de recordar de qué habíamos estado hablando hacía tan sólo dos minutos atrás. No pude sacar nada en limpio de mi cabeza.
Le di un trago a la botella que tenía en la mano, me miré en el espejo de la habitación, con un suspiro profundo. No me fije en mí: me concentré en lo que veía alrededor. Vi el reflejo de la fiesta; vi a toda esa gente con vasos en mano (cerveza, todos cerveza); vi sus sonrisas, sus gestos… Vi energía. Suelo fastidiarme con la gente, pero por un segundo me sentí complacido… Había gente disfrutando de aquello. Había música en el aire: no lo noté hasta que comenzó un tema que suele deprimirme demasiado.
-La gente no se ríe seguido… Esta fiesta de mierda es el último suspiro de una generación que se muere… -me salió rápido, sin filtro. Los acordes me abrumaban. Tenía la piel de pollito.
Ella bufó, indignada.
-Cada acción es la confirmación de lo que no somos…
No podía seguirla, evidentemente. Mi cabeza no estaba para esos juegos y mi humor se estaba cortando las venas en algún rincón.
-No te conozco… Creo que me estás confundiendo con alguien… No entiendo nada de lo que decís… De verdad, perdón.
Me quería quedar solo. Me vi a mi mismo y me recordé frente al espejo de casa, arreglándome para salir. “No quiero quedarme toda la noche encerrado…”, había pensado, casi con desesperación. Había huido, esperanzado. La había cagado, como de costumbre. Tarde o temprano la cago. Siempre.
-¡Sos vos el que me está confundiendo con alguien! –me grito ella, de pronto.
Su reacción me asustó. Miré (siempre por el reflejo) al resto de los invitados. Nadie se giró para mirarnos, a nadie le importó el grito. A nadie le importa un carajo lo que te pasa cuando estás en una fiesta. A nadie le importa nada, nunca.
Me hice sonar el cuello, di otro sorbo al vino (se estaba calentando) y miré a la chica, entrecerrando los ojos. Me di cuenta de que me gustaba. Me di cuenta, también, de que no iba a intentar conquistarla… Aún me dolía lo de Cecilia. Aún me duele lo de Cecilia. Sencillamente ya no voy a encontrar a nadie igual. No puedo engañarme.
-No me recordás a nadie…
Ella frunció el entrecejo frente a esa afirmación. De pronto su rostro se suavizó. Bajó su actitud de guardia, relajó los hombros y aplastó el cigarro contra la pared. Tenía los cachetes un poco rojos.
-Gracias… -me dijo con una voz dulce, lejana, tímida. Me dio un beso cerca del labio.
Por un rato no supe qué decir. Después:
-¿Tenés sed?
-Sí…
Le convide de la botella. Nuestros dedos se rozaron. Volví mi vista al espejo. Vi que un pibe alto que llevaba una gorra enorme me guiñaba un ojo, al tiempo que señalaba a mi interlocutora. Lo ignoré.
-¿Cuándo metimos la pata tan hondo?
-No sé… -me contestó, temblorosa –. Me estoy cansando de elegir todo lo que no quiero ser… Todo se pone muy estrecho… Y cada vez más…
Le saqué la botella. Empezó a armar otro cigarro.
El tema que tanto mal estar me da se terminó y empezó otro que por suerte no conocía. Eso me quitó un poco de presión.
Observé la prepotencia con la que me observaba mi “yo” del espejo.
“Esta vez  te voy a cansar, hasta que seas vos el que tome la iniciativa de irse…”, le dije, enojado, de modo repentino, conmigo mismo, con el lugar, con el Mundo. Enojado por nada. Triste.
-Mirá, si te pone tan mal deberías irte a tu casa… Esto es una fiesta… No podés romperle la ilusión a todos estos hijos de puta… No sería justo…
Ella abrió la boca pero no emitió sonido. Dos segundos después prendió el cigarro nuevo, dio media vuelta y se fue.
La vi alejarse por el espejo. Se sentó cerca de una ventana, derrotada. Era muy linda en serio.
Un pibe se le acercó, con las manos en los bolsillos. Demasiado casual para ser casual. Ella lo notó (estoy seguro) pero le siguió el juego.
“Nunca más vamos a intercambiar palabra…”, pensé, “No sé nada de su vida, no sé con quién jugaba de chica, qué cosas la traumaron, a qué escuela fue,, qué soñaba ser, qué miraba en la tele los sábados por la noche… no sé quienes eran o son sus amistades; nada sobre su familia, nada de nada. Nada sobre otros novios; ninguna historia de corazón roto…”
Ella, concluí, no era para mi más que su reflejo: una chica linda que fumaba mucho.
“Vivir es violencia pura…”
La frase se encendió en mi cerebro, encegueciendo cualquier otra cosa.
Mi reflejo dijo: “Ahora ya no soy nada que tenga que ver con esa desconocida…”.
Me miré, bien directo a los ojos. Uno de nosotros era posibilidad, el otro, certeza.
-En una fiesta así la conocí a Cecilia… -le conté a alguien que no estaba ahí.
Las escenas fueron veloces: una charla, un licor, un beso, una cita, un día de lluvia, un chiste mal contado, una caída en la parada de un colectivo…
Entonces no me fijaba tanto en la cara de los demás. Yo reía y eso me bastaba.
Cada momento pudiendo ser mil cosas… Cada segundo convertido en acción y la acción moldeando, con brusquedad, estrangulando todos los caminos, para que quede uno.
Lo destrozamos todo. Viviendo, sin más. Llenamos todo de esculturas deformes que quedan abandonadas… “Intento de destino, primera prueba”.
Incliné la botella sólo para comprobar que ya no había nada en su interior.
El del espejo continuaba, impune. Era todas mis muertes. Supe que los espejos existen para acumular nuestros fracasos.
“Por favor, sacame de acá…”, le pedí, “Concentrate cuando me mirás. La fiesta está a tus espaldas, yo no soy vos, no tengo a toda esa gente riendo alrededor, gritando. Concentrate…”
Me esforcé mucho para que se concentrara. Pero cuando me giré la fiesta sí estaba ahí. Punto para él, que siempre me quiebra.
Fui hasta la heladera, con la cabeza gacha y aparté cervezas hasta hacerme con un vino. Lo destapé. Me crucé con la chica de la mirada furiosa y el cigarro en la boca. Estaba hablando muy cerca del chico que de modo tan casual la había abordado.
-Tenías razón… -le dije.
Me observó. Sus ojos estallaban en rojo.
-¿Qué decís? Disculpame, pero no sé quién sos…
Lo decía de verdad. No había crueldad en sus palabras. Le sonreí.
Volví al espejo. A perder otra vida.

[ALQUÍMICO]

23 ago 2010

ALQUÍMICO
[2 Fracasos Rotundos]



[El Fin de las Madrugadas]
-Fracaso 1-

El hombre puede, dadas las circunstancias, soportar cualquier cosa.
Somos fuertes, ¿verdad?
Podemos hacer lo que no queremos hacer, lo que no soñamos hacer, lo que nos duele hacer.
El hombre puede soportar gracias a la costumbre.
¡Hey! No es tan malo, ya vas a acostumbrarte… Si un día malo se transforma en la constante entonces ya no hay con qué compararlo… Por tanto ya no pesan esos días de Sol en los que no imaginabas estar horas y horas aguantando las ganas de gritar, llorar, correr, escapar…
(la verdad es que sí te pesan esos días, pero no develaré tus secretos si no develás los míos)
El hombre, inexorablemente, se acostumbra a vivir.
¿Qué sos? ¿Quién soy? Sos las siete de la mañana. Sos las ojeras. Sos las ganas de vomitar. Sos doce horas en un trabajo de mierda. Sos la ducha tardía. Sos las ansias que se mueren de sueño. Sos el sueño de un adolescente que se acostó temprano, otra vez.
Soy el escritor resentido. Soy las seis de la tarde con odio. Soy las diez de la noche, borracho. Soy las hojas mamarrachadas. Soy la computadora con la música fuerte, quemando ideas. Soy la desesperación de la casa vacía. Soy el “estoy mal” sin saber por qué.
(¿por qué?)
Soy las ganas de vomitar.
Eso me recuerda a alguien. Claro. No somos tan distintos.
El hombre vive soportando.
Soportar en el bar, un domingo por la tarde, con la esperanza consumiéndose. Soportar en el sillón, con dolores, soledad. Soportar en una plaza, sin entender las risas, sin entender que haya gente que esté mal, sin envidiar a nadie, pero deseando estar en otro lugar. Soportar, extrañando a personas… extrañando lo que eran porque no hay ni rastro de lo que son. Soportar, mejor, extrañando recuerdos para asumir que no hay nada que recuperar. Soportar, vaso en mano (o del pico, que es mejor) y escribir. Soportar y sentir un amor demasiado intenso por esa chica que te mira de reojo y que compartió tanto tiempo a tu lado. Soportar las ganas de preguntar “¿te defraude?”. O peor, ser cruel: “¿te defraudaste?”.
Perdón que insista. Pero un adolescente no debe acostarse temprano. De verdad.
No se si se gana algo estando despierto.
En todo caso, vamos al punto, podrías llamarme.  
Hablaríamos de lo horrible de soportar que todos soporten.
Parecía que íbamos lejos, ¿verdad?
No, compañero. El auto se quedo mucho antes de lo que esperábamos. Qué fastidio.
Vos mojás de saliva tu almohada, destruido.
Yo muevo el pie con nerviosismo, sin seguir el ritmo de una melodía pegajosa, encorvado sobre una hoja.
El hombre, dadas las circunstancias, puede soportar cualquier cosa.


 
[Solve & Coagula]
-Fracaso 2-

No necesito que me eches en cara que estoy destapando la quinta cerveza. No necesito, de verdad, que me digas que estoy mal, que quizás termine vomitando.
No necesito que me digas nada que ya sé.
No necesito que la gente hable alrededor.
Hay ecos, no hay nada nuevo.
Creo que lo último que me sorprendió lo escuché a los 14 años. Un tipo en la calle me pidió una moneda. “No tengo”, le dije. “¿Sabés qué? A tu edad yo nunca le daba monedas a los roñosos de la calle…”. Me sonrió. Por primera vez me sonrieron con sinceridad. Conocí a una persona que se cagó de risa del destino, sí señor.
Ese día compré, para festejar, una botella de cerveza.
Mil veces me habían invitado mis compañeros de escuela a sus casas, a tomar los licores caros de mamá y papá. Nunca tuve curiosidad por eso.
El primer pedo me lo pegué solo. Nadie habló, nadie recriminó, nadie predijo el evidente mal final.
Estaba hecho mierda. Y estaba mejor.
Sexta cerveza.
Qué bueno que te hayas ido. No es bueno escucharme. No lo necesitás.
Soy un eco, nada nuevo.
Salud.
Por el karma.