"morirás mojado"

31 jul. 2012

UNA VUELTA DE MÁS


Todo el código de lo que no tiene código,
se basa en las estaciones,
más que en el movimiento,
como un análisis que tratara de entender el por qué,
pero que sólo sirviera para crear más preguntas,
que alejan,
dividen,
son la tempestad,
que se enoja,
te denigra,
se burla de vos,
haciendo que no seas bienvenido,
que no te merezcas una porción de sol,
“morirás mojado, vaquero,
es mi decisión”.

¿y si estallara y dejara mi estúpida cara,
pegada en tu espejo,
imitando tu expresión?
¿y si me esmerara, a último momento,
por clavarte
un dolor, 
bien profundo,
en el corazón?
¿recordarías mis palabras,
con odio,
aún cuando no quisieras,
rebotando, 
dentro de tu habitación?

dar vuelta la hoja,
desbocado, en medio de la oscuridad,
teniendo la certeza del alba,
y nunca poder comprobar,
si me dormí con tus palabras
o fuiste el sueño
que nunca
podré 
alcanzar;
delante de mi cara,
a veces detrás,
¿cómo te alcanzo si me alejo
de toda tu verdad?
¿cómo no tentarme a eternizar tus teorías,
volverte una pasada estación,
un destino cerrado en si mismo,
(un souvenir perfecto):
Revolución?

desde el futuro


MIENTE
por sobre todo, miente


no te mientas niño, 
corre,
no entiendas nunca, jamás, a mamá,
sólo desafía a tus monstruos,
y busca la felicidad,
en la muerte prematura, 
el rostro desfigurado:
“he visto la maldad”,
corre niño a buscar armas,
y trae una flor,
busca debajo de la cama,
aniquila toda sensación,
llevándola al extremo,
electricidad,
tensión,
estalla y llévate tus historias, niño,
no dejes nunca la habitación:
en tu habitación están los mundos:
interior/exterior
y las mentiras que sostienen el equilibrio,
como un borracho se tambalea en el último escalón:
¿veremos su cuello roto, en alguna ocasión?
¿cuándo sucederá lo inevitable,
el accidente,
la transformación?
el germen de vida es muerte, mi niño,
mejor es aguantar la respiración, 
porque la muerte es para siempre,
y nunca lleva reloj;
¿aprendiste a leer la hora, niño?
es hora de que aprendas a escapar:
los círculos son para cobardes
que se buscan alcanzar,
intenta alejarte, niño,
veras 
la
inmensidad.

formularios vacíos

27 jul. 2012


ENTREGAR EL PARCIAL EN BLANCO ES UNA DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS


-La incapacidad de escribir sobre la incapacidad es demasiado…
y lo dice con un tono de ensayo,
porque sabe que acaba de crear una rajadura en mi cabeza, 
y ahora todo sale
o todo entra,
o ambas cosas, al mismo tiempo,
quizás un ejército de invasión, 
con bestias,
armas de antaño,
las que se templaban con sangre,
las del ritual.
-Da escalofríos pensar que el Mundo es una sucesión de lo que pasó… que nunca terminó… Como si hubiera un autor que no se animara a poner la palabra “fin”… muy adicto a la épica o al miedo de fallar… Capaz que el autor está enloqueciendo, tratando de encontrar las palabras justas… Capaz que se le fue de las manos, ¿te lo imaginás? Debe haber perdido todo…. Pero TODO, eh… Arruinamos su vida… Bah, se la arruinó solo. 
y a la despreocupación 
(otra ficción)
le sigue un codo empinado:
cerveza,
del pico:
eternidad.
-Borracho… desde que se levanta hasta que se acuesta… Suponiendo que se acueste…
Agrego, con torpeza;
el alcohol es mirar un amanecer,
sentados en un pantano,
que sabemos que no existe,
porque no existe algo mejor,
entonces es la imposibilidad,
porque no se llega,
hasta que llegás,
pero es imposible llegar:
-Voy a escribir sobre esto 
y ella no sabe si lo digo yo o si sale de su boca,
del mismo modo que yo no sé si me pertenece o si es un pensamiento que voy a robar,
sea como sea,
uno 
(o el otro)
(los dos)
responde:
-Ya sabía, por eso venimos acá…
y nos tentamos a imaginar,
en la trampa,
en los soles artificiales,
en el frío y la esterilidad,
como si fuéramos nosotros la incapacidad
y no víctimas de la posibilidad;
nos tentamos a usar frases,
que siempre terminen en “libertad”,
sabiendo que nos odiaríamos, 
si nos escucháramos,
pero sabiendo que a nadie le puede importar,
porque más allá de nuestras pupilas
(chocando,
bailando, 
en puro despertar)
no hay nada,
más que el blanco,
la locura, 
las ganas de llorar:
¿cómo hago para dejar de hacerlo?
¿mis personajes me van a esperar?
¿cuántas preguntas voy a dejar
sin 
contestar?

señorita Abril


"AQUÍ YACE UN PELOTUDO"


¿Qué es lo que hace que te puedas ir a dormir en paz, sin sentir que sólo fuiste otro paso dudoso hacia lo que serás,
pero sin ser?
¿Vas a temblar cuando llegue tu último día?
¿Vas a descifrar las señales?
¿Vas a tener un mal presentimiento?
¿Vas a soñar con esas personas que ya no están?
(hola abu, ¿tenés caramelos?)
¿Vas a imaginar, en un trance veloz, las miradas que vendrán?
¿Vas a transpirar en el colectivo cuando todo, otra vez, te resulte bello y doloroso en partes iguales?
¿Vas a quedarte sin pilas en el mejor momento, en medio de tu disco favorito, confundido y sin edad? 
¿Vas a pensar en mañana?
(qué
increible
tempestad)
¿Vas a ver la muerte reflejada en las pupilas de una estatua?
(por favor, no pidas piedad)
¿Vas a ver el principio de todo al revolver tu taza de café, destinada a curar la resaca, 
a borrar
la revelación?
¿Vas a ver un fantasma con moraleja en el sótano de tu orgullo, tan lleno de terror, siempre asombroso 
cargado
de
fascinación?
¿Vas a sentir un nudo en el estómago al ver el “próximamente” que decore el afiche de una peli que te mueras por mirar?
¿Vas a citar, a modo de epílogo, algún párrafo de ese libro que no se escribió ni se escribirá?
¿Vas a preguntarte a que edad murió tu escritor favorito,
con cálida
y morbosa
curiosidad?
¿Vas a asustarte de tu reflejo?
(¿cuándo me dejaste de amar?)
¿Vas a enamorarte de tu sombra tanto-tanto-tanto como para dejar todo y seguirla, sin mirar atrás?
¿Vas a sonreír al imaginar la sonrisa de tu héroe, ya perdido en la aventura de la atemporalidad?
¿Vas a excitarte al recordar a tu primer amor platónico?
(todo principio es un fin,
sin finalidad)
¿Vas a sentir amor al recordar a la chica del almanaque que se robó tus primeras pajas?
(¿soñó usted con mi cara alguna vez, 
señorita Abril?)
¿Vas a ver, al cerrar los ojos, una procesión de cuervos negros, rindiendo homenaje al hermoso cementerio interior?
¿Vas a ver a un conejo gigante, abrazándote, al revisar las fotos de la fiesta de ayer?
¿Vas a sentir (e ignorar) el impulso de llamar a alguien para preguntarle: “¿cómo estás?”?
¿Vas a brindar, sin querer, por el monstruo que más pesadillas te causó?
(¡SALUD!)
¿Vas a hablar de tu mejor amigo en medio de desconocidos, sólo para recalcar la idea de que nunca nadie te conoció?
¿Vas a tener puesta la remera que te regalaron junto a la promesa de “nunca jamás”?
¿Vas a caer?
¿Vas a volar?
¿Vas a ver 
(me)
imaginando tu sentir
(sintiendo tu imaginar)?
Porque eso es lo que hago,
para poder
descansar
en 
paz.

micro-estallidos

25 jul. 2012


SI TODO GIRA, MOVERSE ES DETENERSE


Activada la magia,
la evolución, 
el paso que seguirá marcando historia:
un dedo
haciendo girar la rueda
(otra revolución):
el fuego,
los universos,
consumiéndose,
micro-estallidos,
guerreros, bárbaros,
ciudades del futuro,
en plena destrucción,
el amanecer violento
que vio y verá
toda civilización,
la torre hecha de llamas,
la epifanía:
nos deshacemos,
y el pasado nos espera,
para besarnos, 
el futuro no sólo no existe,
no es,
el presente son las cenizas que se desprenden:
retrocedemos,
hacia donde nunca estuvimos,
somos lo último,
siempre,
y nuestros gritos rebotan contra la pared invisible, 
vuelven,
nos atraviesan,
y nos esperan al final
que es el principio,
acumuladas,
para ser salvadas de improvisto,
cuando el beso y la destrucción se anulen:
luego, 
olvidadas, 
o recicladas,
en otra fábrica de humo,
locura,
fantasía,
pasión,
contaminando
con el vicio
la enfermiza
salubridad.

me inviten o no me inviten

24 jul. 2012


Yo voy a todas las fiestas


¿qué estoy festejando? 
¿a quién estoy intentando encontrar?
¿a qué espíritus estoy invocando?
¿cuántas blasfemias proferí?
¿a cuántos dioses besé, como fiel seguidor?
¿dónde morí?
¿qué voy a negociar la próxima vez?
¿en qué cotizan mis monedas?
¿quién gobierna el mercado,
el nudo,
el paso
a cualquier realidad?
¿quién me espera?
¿quién escribe la convicción?
¿quién me vuelve, 
entonces,
un ser sumiso
y convencido?
¿quién tuvo la idea de que eso sería un buen chiste?
¿a dónde está ahora?
¿se pregunta por mi?
¿me creó para que lo asesine?
¿acaso sos un suicida sin pelotas?
¿siempre fue eso y nada más?
¿eh?
¿a quién estoy velando?
¿estoy ofendido porque nadie vino al funeral
o es un capricho sentirme tan mal?
¿cuánto voy a compadecerme por mi,
ahí sentado,
con una copa en la mano, 
pulcro,
así, 
como un hermoso perdedor?
¿a quién le estoy mintiendo?
¿me dije,
alguna vez,
la verdad?
¿cuántos habitantes de mis sueños
son mi creación?
¿cuántos son soñadores?
¿a dónde me estoy dirigiendo?
¿estoy subiendo, alejándome de mi?
¿estoy en caída libre, hacía mi cadáver?
¿estoy en la colisión,
entre el que se eleva
y el que cae?
¿habían advertido las profecías ésta lluvía de estrellas?
¿habían advertido las profecías el surgir de los nuevos demonios, 
procedentes del centro de la Tierra?
¿me vas a creer cuando diga que estuve ahí, de verdad?
¿vas a compadecerte?
¿vas a querer mirar?
¿vas a decirme que hice
todo
todo
todo
mal?
¿voy a poder vislumbrar,
alguna vez, 
al lector?
¿voy a poder espiar el libro,
darme cuenta,
determinar,
cuánto falta para el final?
¿voy a darme cuenta cuando la palabra “epílogo” brille sobre mi?
¿voy a hacer los llamados pertinentes?
¿voy a poder escribir las cartas que siempre me prometí dejar en un cajón,
para destruir algunos corazones,
volver cruel el amor?
¿voy a darte la razón alguna vez?
¿voy a respirar
o a aguantarme la respiración, 
hasta que pase la tormenta,
sin saber si cuando abra los ojos estaré acá 
o en otro lugar?
¿voy a leer éstas líneas, sentirme orgulloso,
dejar que las leas?
¿por qué?
¿por qué no te detenés?
¿buscás respuestas?
¿un poco de sensibilidad?
¿y qué si sentimos igual?
decime, 
por favor,
¿qué estás buscando,
festejar?

casi perpetuo

21 jul. 2012


DESDE ARRIBA PARECE UN BUEN LUGAR


Primeros planos para contarte
que los ausentes nunca dejaron de estar,
disfrazados en una torpe fiesta,
con largos vestidos y caretas,
en brindis desinteresados,
demasiada preocupación por saber a dónde queda el destino,
cuando te olvidaste la cara:
¿decime, estúpido anfitrión,
quién va a llevarme a casa, borracho,
si no pueden ver quién soy?
¿quién va a reconocerme?
Y el frío de la respuesta, 
que nieva y dan ganas de abrazarse, 
como si de pronto hubieses olvidado lo que el miedo significaba:
tomá, una dósis doble, 
regalo de la casa:
¿podrá alguien reconocerte en un futuro no muy distante?
¿estás apostando tus últimos años en esta mansión atemporal?
¿tenés ideado un plan?
¿o vas a quedarte hasta que la noche llegue a su fin?
Sólo que a la luna le sigue otra luna,
en evidente degeneración,
tan pura,
sin las mentiras narradas, 
la caída es pasión;
mientras aviones se interponen en tu vista,
y saludás sin saber si hay sueños en su interior,
si quizás no son un decorado 
o el anzuelo hacia otra ficción,
que se murmura en los balcones, 
y en el laberinto oculto
(del jardín oculto)
donde alguien improvisó una obra de teatro y ahora es imposible terminar,
porque el final no parece apropiado,
porque siempre hay algo para agregar,
así que los actores se desangran,
y es triste pensar que no estás adentro,
dejando que las palabras fluyan,
y hacerlo mejor que todos ellos, dejarlos mudos,
matar ese mundo,
con una explosión,
pero sos consciente de que podés imaginarlo
porque te permiten ser observador,
lo que carga de fatalidad cualquier pensamiento,
lo que te convierte en un enamorado,
casi perpetuo,
con todas esas luces, 
que pueden volverse insoportables,
o la música,
que se vuelve brutal de tanto asesinar silencios,
de tantas caras igual de superpuestas, 
perfectas,
oscuras,
en otro lugar,
como si la fiesta fuera un aburrimiento
y todo se tratara de saber jugar,
¿decime, estúpido anfitrión,
qué mierda es un amane-ser?
Vengo a robar la caja fuerte,
mear en la bañera,
destrozar los jarrones,
recibir una paliza en el mejor de los casos,
voy a ser prófugo de ésta fantasía,
para no olvidarte,
para que se cuente la leyenda,
para que tengan algo nuevo de qué hablar,
vengo
a 
arruinarlo todo,
¿cuándo mi cuerpo flote en la pileta,
la vista clavada en el fondo,
a dónde
voy
a
despertar?

eco del eco

18 jul. 2012


"El disco que usted tiene en sus manos fue grabado en un sótano embrujado"


Descubre el cassette,
una cinta vieja,
hasta el momento olvidada
y sabe que siempre tuvo un plan,
que esas palabras,
conversaciones,
conjuros,
presagiaban más que anhelar,
y se deja hipnotizar,
por el mejor de todos los chamanes,
El AHORA,
YA,
su voz, replicando,
espiando 
con la pasión del que sabe que está cumpliendo el rol,
la sutil paciencia,
del cazador,
que tiene una meta y no un crecimiento indefinido:
entiende que el niño,
muerto-vivo,
nunca le soltó la mano,
entiende que el mundo nunca fue uno,
se pregunta dónde habitó:
“en el TIEMPO,
única morada real”,
pero las risas, amplificadas,
con el ruido de lo que nunca vamos a descifrar 
(eso que se llama silencio),
festejan un ritual que es luz,
posible eternidad,
capturada,
en traición,
piensa:
siempre fui y seré
presa;
rebobina para dar PLAY,
y se ríe por el sistema enmohecido, 
por el progreso,
que volvió fósil la metáfora,
quitando el símbolo para activar,
quitando la advertencia
para colocar un vistoso cartel:
BIENVENIDOS AL MUNDO
DE LA PIEDAD
“nunca vamos a entender que se trata de una aventura”,
escribe
(o escribe que lo escribe (entre paréntesis) para homenajear a su mejor amigo)
seguido de:
“lo volvimos algo similar a ir a pagar un impuesto…”,
y suspira,
y se escucha suspirar, 
en armonía perfecta,
lúcida, 
conciencia de todo acto en analogía,
cuando la fantasía se arruga,
se pliega sobre sí,
se enamora:
el beso de la epifanía,
y se deja seducir,
por todo el terror
y la melodía 
de esas frases,
tan frágiles
insoportablemente sólidas,
y se siente más sabio,
pero por saber apreciarse,
escucharse,
aprender,
“que mañana voy a leerme,
y voy sentirme igual”
((hola,
espero que no estés tan mal))
((sólo lo suficiente,
como para volver a grabar))

insecta

16 jul. 2012


MUCHO DE LO MISMO
(un algo hecho de algos)


La sinfonía de los insectos que habitan en la noche de tus pupilas;
noche dinámica, de estrellas fugaces,
cometas perdidos,
fuegos en el horizonte,
humo que se mezcla con las nubes,
monstruos,
expectantes,
que se inclinan y observan,
por unos pocos segundos
(los segundos suficientes para que entiendas 
que esas formas son dientes, 
sin dudas,
antenas,
viscosidad),
ésta alucinación,
que tiembla, 
difusa,
furiosa,
letal,
como los sueños en sutil parodia,
proyectados en la bola de cristal de una bruja,
ancestral,
única y eterna,
invertebrada y atrofiada,
sobreviviente del tiempo sin tiempo,
una casa abandonada,
en un barrio perdido,
en un mundo muerto,
aniquilado,
sin hechizos,
con unas copas de más
(cóctel de mariposas,
moscas,
escarabajos,
mantis religiosa, en su plegaria infernal)
en una vorágine que entierra,
y transforma la revelación en perla,
escondida y
preciosa,
ahora sí:
dos veces letal,
como la música que no se detiene,
y refleja los colores que faltan conocer,
en tu mirada de euforia,
justo donde lo puedo ver:
cargas con la canción mas horrible de todas,
la que nunca dejó de sonar,
el chirrido insoportable,
la musa de todas las demás,
¿cómo podrías descifrarlo si no es con un espejo?
¿cómo podrías no enloquecer ante tanta divinidad?
y aunque nunca te sospechaste 
tan llena de agujeros negros,
geométrica en el mirar
(¿cuántos rostros ves cuando me mirás?)
ahí estás, 
sin poder evitarlo,
en los ojos de otro,
que no te conoce,
pero te presiente igual,
en los dibujos que dejan las hormigas, 
en el desierto que fue
(será)
larva 
y
ciudad:
fruta podrida,
maravillosa,
de tanta vitalidad.

testamiento

11 jul. 2012



Querido Lector:
Es mi deseo que si te agrada mi escribir y algún día te topás con la grata y funesta noticia de mi muerte sepas que quiero que imprimas algunos de mis textos, los que te pinten y, previo volverlos a leer (voy a cargar la mística del poeta muerto, vas a amarme), los dejes en puntos clave del mapa, a saber:
1- uno de los textos debe ser dejado en el banco de tu plaza favorita;
2- uno de los textos debe ser arrojado por el inodoro, una noche de borrachera, en lo posible, fuera de tu casa;
3- uno de mis textos debe ser prendido fuego para complementar alguna actividad ilegal (que va de ser usado de fósforo para encender cualquier tipo de droga que precise combustión y cuyo uso esté prohibido, hasta ser mecha de una molotov que esconda las razones más egoístas del mundo);
4- uno de mis textos debe ser entregado a la persona más atractiva que te cruces por la calle;
5- uno de mis textos debe ser pegado en la pared de un cementerio;
6- uno de mis textos debe ser pegado en la pared de una escuela;
7- uno de mis textos debe ser pegado en alguna pared sobre la que recuerdes haberte recostado para besar a alguien;
8- uno de mis textos debe ser usado para hacer un avión de papel, pedir tres deseos y tirarlo de una terraza, de noche, un día que dé muchas ganas de escuchar temas tristes;
9- uno de mis textos debe ser recortado, hasta obtener diez palabras sueltas. Esas diez palabras deben ser leídas en voz alta cada 5 de Mayo;
10- uno de mis textos debe permanecer olvidado por tu casa, entre los libros, o por el patio, o con los discos, o adentro de esas cajas que nunca sabés muy bien qué tienen… sea como sea, dejalo ser lo más libre posible, gracias.
Por otro lado, sería de mi agrado que si alguien te pregunta algo sobre mi existencia, inventes lo que se te ocurra… Podés decir lo que quieras, y espero que eso te haga sentir bien y culpable.
Por último, quiero que sepas que es una suerte que las cosas no salgan como deseo, de lo contrario, sería la excepción a la única regla que se grabó en mi piel, a modo de tatuaje espiritual y dogma de salubridad: somos autores y personajes… claro que me gusta tener todo bajo control, y por eso tengo el destino clavado entre ceja y ceja (sí, muta, pero, por alguna razón, no muta la ruta), pero también es verdad que si me tenté a mover los hilos fue porque disfruto mucho las funciones que se proyectan… todo se entrelaza, estimado lector: 
EL CAMINO DE VERDAD ESTÁ A OSCURAS
Supongo que ese conocimiento es una variable constante en muchos espíritus… Al mío se lo enseño la luz: 
la luz de una linterna,
de una vela,
de una habitación una tarde de violenta lluvia,
la luz que me permitió leer con ese modo que precisa los ojos,
leer y tropezarse con las palabras, enredarse y levantarse en un lugar desconocido;
creerse dueño del lenguaje y descubrir que siempre hay alguien que hace que sientas que no podés explicar lo que sentís,
la ficción que nace en ese momento,
la explicación,
el misterio,
la pasión.
Aullale a la luna, querido lector:
divertime con tu show.
Salud.

en vida

9 jul. 2012


cuando la música estaba suelta



Estás en mi fiebre
contando historias
espantando cucarachas con cara de asco,
y yo pienso que sería agradable
hacerte una broma
disfrazarme de asesino perfecto
y gritar
en la oscuridad
en una habitación que no sea tuya 
ni mía
que sea el presagio de lo que seremos
de lo que fuimos
con las guitarras estallando
lloviendo y girando
en un hermoso huracán
cuando la música estaba suelta
cuando no habíamos puesto cadenas
cuando construíamos ventanas
y todo lo que venía del exterior era bienvenido
era burla
y fascinación
como los tambores y el terror
que un día llegó
“deciles que paren… me hacen doler la cabeza”
y con ellos el pañuelo 
mojado y hambriento
curando y robando
enfriando mis fantasías
para volvernos cristal
pero los ecos nunca se detuvieron
y aún soy el sacrifico en vida
que del otro lado precisan
para seguir creando
la más
pura
enfermedad.

pasos y saltos


EL DÍA QUE LA LUNA LLEGÓ AL HOMBRE



Lo empezamos a perder,
se va,
se eleva más allá de los altos edificios, 
esquiva los cables, 
escucha conversaciones perdidas,
se pregunta si su voz era parecida,
si alguna vez dijo algo así,
si podría decirlo, muy convencido,
incluso mejor
(se pregunta, por sobre todo, de cuántas palabras no fue el receptor);
saluda a los globos que lograron escapar
(o que decidieron abandonar),
piensa en los globos que debería ver y no ve,
piensa en pedazos de plástico cayendo, 
sin gracia,
sin violencia,
sin vida,
para terminar decorando algún árbol, 
que nunca tendrá la delicadeza de agradecer el detalle
(¿no te pone triste pensarlo así?), 
o quizás un techo,
bajo el cuál se miren muchas películas,
siempre con la tensión sexual requerida,
siempre con la idea del enamoramiento,
que, 
quién sabe por qué,
se apropió del cine
(es lo único del cine que sigue valiendo la pena, malditos y estúpidos intelectuales,
ya llegará Vietnam, 
y se los llevará,
de a uno…
Jhonny ha hablado,
sí, señor)

Se asusta al ver que los pájaros no se esfuerzan por agradar,
porque no cantan mientras vuelan
y ya no son tan amistosos,
tanto que da ganas de pedir perdón,
por haber reducido a la bestia,
la ajena,
la interior;
Queda fascinado al atravesar las nubes,
y agradece a dios,
por nunca haber creído en dios,
y dejar inmaculada la hoja en blanco,
con tanto potencial
que es la duda divina
que dice
que todo 
quizás,
sea nada
o sea más;
Se vuelve de hielo al verse reflejado,
en cuerpos de metal,
que danzan,
que tienen una rutina,
que trabajan y se van a dormir,
que se comunican lo mejor que pueden,
que conforman una conciencia,
dándole viva 
y/o nutriéndose de ella,
que podrían quedar solos, desatados y a la deriva,
pero que se preguntan
(con demasiadas pretensiones):
¿de 
qué
serviría?

Dice “hola”
a la noche, 
a la de verdad,
saluda al asesino veloz,
que no se detiene a conversar,
que sigue sacando cálculos, 
que se esmera
para
próximamente
(en las mejores salas),
no fallar;
Dice “wow”
al ver su partida,
en retrospectiva,
y sentirse espejo, 
de pronto, 
del lugar que dejó,
y cambia la despedida,
por la ambición:

Y le salen
edificios,
cables 
y todo lo demás,
hasta que se vuelve otro mundo,
algo digno de observar,

¿cuándo tardará 
en engendrar su vientre
a su propio astronauta mental?

amor elefante



EL DESFILE DE LA BESTIA
-un viaje en bondi-


I

La ventanilla tiene una mancha,
la intento quitar, 
se expande,
hay una selva
y es noche detrás del sol,
donde las cosas nunca fueron:
siempre son.

II

Veo las vías del tren, abandonadas, y me pregunto cómo habrá sido ser niño, en ese lugar, escuchando las historias,
de fantasmas,
de asesinos,
de amantes,
sonrientes, eternos,
con un final de cuchillos y sonrisas
que destruyen a un corazón, 
hermoso, que recibe las alas
y la nueva emoción,
que se viste para salir,
un viernes por la noche,
sacando la lengua,
vencedor.

III

De pronto es un decorado, 
un barrio que está empaquetado,
congelado en la perfección
con cada maniquí,
dando lo mejor.

IV

¿no te recuerda, esa esquina, a la esquina de una película, que vimos hace mucho o que no vimos pero conocemos igual?
¿no te recuerda, esa esquina, a la despedida que hubo después del show, en el que no dijiste mi nombre, en el supe que hablabas de mí?
¿no te recuerda esa esquina a todo lo que se filtra entre el enrejado que bordea el puente que nos separa
y nos deja mudos,
en

la
atemporalidad?

V

Cuando era pibe no podía tragar la cerveza,
y amanecía con gusto a dulce de leche,
de tanto licor tomado,
de tanto pensar en vos.

VI

Es tan predecible como sorpresivo,
porque es hermoso si lo sabés apreciar,
toda la magia,
de no cambiar el camino,
pero ver el camino cambiar,
las miradas, siempre expectantes,
fulminantes, del que espera,
y no deja de escuchar 
las voces que narran la historia
de la infinita posibilidad.

VII

¿a dónde dejamos los dragones,
los caballos alados,
los ciempiés mutantes,
la nave espacial?

¿a cambio de qué?

todo se trata,
de volver a encontrar,
lo que nunca tuvimos
que es lo único de verdad.

VIII

Y entendiste que nos movemos, 
sobre un motor que rugue, 
para que nos movamos, 
logrando que las velocidades confluyan,
se cree el rimo,
de todo lo que nunca va a encajar, 
pero funciona tan bien,
tan mal,
tan
especial;
adentro hay un paisaje, tras otro,
con la misma velocidad 
que el paisaje externo,
y el paso es firme 
y quizás,
sea verdad que mutamos,
pequeños elefantes,
de paso firme y convicción,
sobre un elefante mayor,
sobre la gran bestia,
que imprime los ecos,
la repetición,
el fractal,
de lo que siempre estuvo
y siempre 
estará.

escrito en el 85, rumbo a Parque Rivadavia, escuchando Amor Elefante.

voces


CASA DE DISCOS VIEJOS


Luciérnagas escapan de tus ojos, que se prenden fuego,
que se hacen luz y estallan,
como si fuera el sol el que se muere,
como si pudieras llevarte todo con vos,
como si las sonrisas tontas hoy valieran más,
y te seguís vaciando,
con algo de desprolijidad,
y casi no sé si debería atraparte
o dejarte caer:
estás hecha de insectos,
de flores,
de electricidad,
conjurada, 
algún tiempo atrás,
toda arma es esencial,
toda 
mi
vulnerabilidad,
mis paraguas esqueléticos,
tus rayos,
y 
toda
la 
tempestad,
que te alimenta,
para que bailes,
como bailamos, 
alguna vez,
en un bar,
donde nadie bailaba,
donde nadie pedía algo para tomar:
quizás nos metimos
en cualquier lugar:
y hoy los recuerdos 
son tus besos,
fríos,
atravesando mis auriculares,
susurrando, de fondo,
en una estática,
que habla
de lo que estamos
destinados
a 
olvidar.

brujo

4 jul. 2012


MAQUILLAJE CORRIDO Y FUCK YOU:
modelo para fotos del pasado


Se mueren las tardes, con las letras deformadas, con las imágenes, siempre tan perturbadoras, de fotos viejas, donde los niños miraban expectantes, sin saber que en algún momento serían viejos, no sin haber sido adolescentes depresivos, que empezaban a buscar, con algo de fascinación y mucho masoquismo, retratos de otro tiempo- mismo lugar;
¿te imaginabas con esa barba extensa, brujo, sosteniendo todo con convicción y desprolijidad, con conjuros de procedencia dudosa, temblores, magia, intensidad?
¿te imaginabas,
accionando esas palanca, 
apretando esos botones,
bostezando en las duras madrugadas, 
impaciente en el sol,
desafiante,
eje
del
desequilibrio universal?
¿qué pasó con el plan original?
¿dónde estamos?
¿por qué siento que lo logramos por mucho que haya sido diferente?
¿por qué nunca me pegaría un tiro,
si a veces me siento tan mal?
Será que no puedo dejar de escuchar,
por mucho que asesine, 
adicto, 
y me guste disparar;
será que vos soñando escribís mejores historias,
que yo desvelado
feliz
no-feliz,
en la oscuridad.
Así que se muere todo, porque la tragedia es perfecta, 
y guarda sonrisas,
para el final,
cuando se accione el flash,
definitivo:
un 
instante
de
verdad.

preguntar pavadas

2 jul. 2012


RATI: LACONCHADETUHERMANA


Un video policíaco muestra la cara de un extraterrestre, mientras nos reímos, preguntándonos, con una seriedad enfermante, 
muy por adentro:
“¿eso pasó de verdad?”
así que dudamos,
entregados,
siendo cómplices de la conspiración,
con la vista cegada,
perdidos en cada detalle,
en la noche,
en el horizonte, con montañas,
en el auto de adelante,
que acelera sin piedad,
que escapa desaforado, 
que elude toda regla, 
que comete
cada
infracción,
y contenemos el aire, 
porque queremos que alguien gane,
pero nos cuesta ser sinceros,
y seguimos masticando papas fritas,
con la boca muy abierta,
abstraídos,
hipnotizados,
con el rostro del acusado,
que no se entrega,
y te convence: viene de otro lugar,
porque hay algo raro en ese ser delgado, 
de ojos saltones, 
pelo escaso,
esquelético y nervioso,
que parece gritar
que estás viendo algo que es más grande que lo que te quieren vender,
y las risas nos dicen
que es todo un truco, 
un mensaje subliminal,
para que te preguntes pavadas, 
en vez de preguntar de verdad
(“¿eso pasó de verdad?”);
y no me hubiera imaginado que todo podía cambiar,
en un segundo,
al entender que estamos ocultos,
para lo que nos ocultan,
y por eso,
nadie
ve
nada
más,
sólo podemos hacer un chiste,
temblar ante la posibilidad,
y luego, 
quizás,
armar un discurso,
una vuelta de tuerca,
un lindo final,
algo que se acomode y no contradiga
las reglas de la ceguera general,
mientras por dentro nos morimos otro poco,
retrocediendo,
hasta que sólo quede la introspección,
sin una tele que muestre el juego de buenos y malos,
la conciencia,
la realidad,
hasta que sólo quede el vacío,
y la señorita muerte 
empiece a llenar,
la copa
de 
lo
que 
había detrás,
que está 
y seguirá estando,
equilibrando los tiempos 
en un nudo certero,
donde mi fantasma y yo
cruzamos los dedos,
para que el extraterrestre logré
por una vez,
triunfante,
eludir la ley.