(((se.infla)))

26 abr. 2012


TANTO AIRE ME ESTÁ MATANDO


Respira, con cada centímetro de mi ser, con cada extinción, 
con el humo que baila, en pliegues, con todo lo que no soy,
en el arte de decirme: “fue lo mejor”.
Respira, respirándome, para que me guarde el humo en los pulmones, cierre los ojos y los abra en la primer pitada, en esa tarde que cayó, para elevarse y ser el cielo, la leyenda diferente, con todos los prototipos, desde el loco al visionario, el genio, el indignado. 
Todos seres alados,
todos respirando, vivos, dibujándose,
escapando, para siempre.
¿Cómo hago para matarme si no paro de respirar?

Respira, con todo el suspiro, que se hace una palabra irrompible, limite, pero certera en el ritual,
de invocar
a seres que sigan
respirando
respirarlos
respirar.

Respira, llevándome, haciéndome pasear por su interior, en una visita guiada, 
sin guías:
Toda voz es una voz de mi cabeza,
en un museo vivo
que se prepara, para la gran noche
sin dejar de respirar.

Respira, elevándome, allá, 
me veo, 
mientras me deshago, porque afuera no estoy,
aunque la lucidez sea más
sin
respirar.

Respira,
viento, vértigo,
puñaladas,
desnudo, puro,
sucio, con el mal aliento impregnado,
respira. 

inhalar: ¿Cómo hago para respirar si soy adicto a matar?
exhalar: ¿Cómo hago para matar si soy adicto a respirar?
y viceversa,
una vez más.

re-armá

25 abr. 2012


EN ALGÚN LUGAR,
LA RESISTENCIA


Hay un complot... Alguien descubrió que sé demasiado
(poco)
Y ojos cargados de ángulos, engranajes, filo,
cargados de la más bestial curiosidad,
me observan
Impunes
detrás de cada ventana
(las ventanas son el aire,
desnudo,
cubierto de miradas)
Mientras los dedos, con cables, 
información codificada,
pasión numerada,
frío
(quema-quema-quema),
acarician,
sólo para robar:
algo
más.

Entonces, ROBÁ.
Conspirá,
Ocultá,
Re-armá.

-Alquimia de la traición, 
TRAICIONAR,
espiar,
dejar los adornos de Allá,
Acá:
olvidar los adornos de Acá,
Allá-

Confirmar los rumores y desmentir,
dejar sin llaves,
soltar el candado,
abrir:
abrir:
abrir:

Inventar que inventás al invasor, 
mientras el invasor esperá,
inventa,
invade,
sin piedad.

Nadie complota… Nadie sabe que no sabés
(mucho)
Y los labios de verdad, carne,
sangre
mortal,
van a susurrar,
las letras leídas,
escritas, 
para matar.

Siempre hay una trampa, 
escondida,
en cada despertar,
cuando volvemos,
de engañar, 
la más blanca sinceridad.

Hay un complot:
no sabemos 
que sabemos todo
en lo referente
a ignorar.

todo.lo.plano

24 abr. 2012


UNIVERSO EN 
COMPRE(n)SIÓN




Cae sobre nosotros,
sobre la conciencia del mundo,
sobre la certeza absoluta de que somos una parte,
completa,
en el centro
flotando, como un planeta
y un satélite,
perdidos, pero con coordenadas claras,
en la nada,
lleno de visitas que sólo son un invento,
que sólo son ambiciones de conquista,
de devorar, de dejar huella,
como soñamos cada noche,
mientras esperamos la colisión, 
el aterrizaje,
la frase que cambie el rumbo de la Historia
(la tuya, la mía, la única),
y descubrir, en lo mejor,
o recordar, en lo peor,
que es un estudio de grabación,
una escena,
con la misma efectividad,
para todos,
menos para vos.

¿vas a mirarme, elevando tu vista, mientras llorés por otro corazón partido?
(¿cuántos corazones puede tener una persona?) 
¿vas a mirarme, elevando tu vista, cuando estés en la mejor fiesta del mundo, súper empepado, disfrazado de Caperuzita y con una mina que te dice que los lobos son lo más lindo que el hombre pudo crear?
(¿el hombre inventó al lobo?)
¿vas a mirarme, elevando tu vista, el día que de tanto recordar empieces a olvidar, arruinando lo vivido en pos de una ficción, tan mejor que es peor?
(¿tengo un rol importante en tu cuaderno?)

¿Y si te digo que siempre estuve abajo?

¿voy a mirarte, bajando la vista, mientras el aire de mi plaza favorita me llene los pulmones del sentimiento más puro de todos?
¿voy a mirarte, bajando la vista, cuando esté viajando en bondi hacia un lugar que sé que voy a olvidar?
¿voy a mirarte, bajando la vista, el día que de tanto olvidar empiece a recordar, arruinando la ficción en pos de una vida, tan peor que es mejor?

¿Y si me decís que siempre estuviste arriba?

sobre las promesas del descreído,
sobre las mentiras de los enamorados,
sobre el dolor de papá,
sobre las lágrimas de mamá,
sobre las sonrisas que llueven,
sobre el amigo que escribe
(sobre el amigo que escribe)
sobre el brillo de cada día,
sobre la noche
(dormida-viva)
sobre la conciencia del mundo:
cae sobre nosotros.

perdedores-perdidos

23 abr. 2012


[MAL DE HORRORES]


Vencerte, venciendo las voces que gritan en cada rincón, que estallan en graffitis de luz y comprensión, enloquecidos y felices, eternizados y fugaces, con el sonido que recorre (aún) las cañerías cargadas de desopilante depresión, de exquisita alegría, tan tambaleante como la esperanza de perdurar, de envejecer meando, con una mano en la pared, sosteniendo,
a mi,
a vos, 
al mundo completo;
sosteniendo las risas que van a ser lágrimas, las miradas que van a lastimar, las ausencias que nunca se van a ir, las palabras susurradas, siempre al final;
sosteniendo el error, mitad cobardía, mitad tentación;
sosteniendo el nudo en la garganta, rasgo de todo dios, de todo borracho triste, de todo poeta maldito
(maldición);
sosteniendo el decorado, para no arruinar la escena, y hacer el trabajo duro, sin quejas,
(por hoy, sólo por hoy)
con la confianza puesta en la perspectiva de otro, que esté más sobrio, o peor. 
Vencerte, sin ceder, tapando el nombre que completa el corazón, imaginando que alguien entró para escribir mis iniciales, con letra grande y desprolija,
con letra única y especial,
con un fibrón invisible
o con sangre
da igual.
Vencerte, quebrando tus convicciones, tus certezas de no conocerme y aguantar, heroico, las ganas de vomitar, en este hermoso baño de mujeres,
en este bar,
que me encuentra vencido,
divagando sin sensibilidad, al tiempo que siento que todo pasa
y ya nadie
puede ganar.

teestamosesperando

22 abr. 2012


CUANDO UN MUERTO LLAMA POR TELÉFONO


Surfeando realidades, destelladas en espejos que se ciegan al sol, para crear nuevas estrellas, que son dioses, sonrientes, destinados a explotar, para renacer una dimensión después, multiplicados y confundidos, con preguntas, libros y amuletos:
Ritualizados,
Cita perfecta,
Fecha y horario,
Agenda de sincromisticismo para terminar reflejado y regresar, otra vez, al lugar jamás explorado:
Desnudo, 
Urgente,
Destrozado,
Inventar la noche, la tragedia y la plegaria, para que suene el teléfono, en el momento más pensado:
“Tenés que volver,
te estamos esperando”.
Surfeando realidades, impulsadas en resortes que activan la emoción, para detonar el estallido, que es banda sonora, con trance y soledad, para contar otra historia, lejana pero igual, en expansión continua, que se acelera hasta vaciar:
Llenos de vasos,
Suspendidos,
Para brindar,
Los buenos deseos, para negociar, perder todo y redoblar, por primera vez, las apuestas sin pasado (sin pasar):
Único,
Momento,
Despiadado,
Mirar directo a los ojos, mentir y sonreír, para que alguien diga, enamorado:
“Fue un gusto no conocerte,
fuiste todo lo esperado”.
Surfeando realidades:
en el equilibrio de la sin-razón,
para terminar entendiendo el todo,
y esperar que crezca el mar,
en las posibilidades ahogado,
nadar,
nadar,
nadar.

rupestre

19 abr. 2012


BREVE HISTORIA DE LA BREVE HISTORIA DE LA HISTORIA


Buscando las palabras adecuadas en textos ajenos, diseccionando, rompiendo el sentido para construir la vuelta reversa, con el reloj que cae en la trampa, se cree el desvío y se tienta, con un atajo más, para perderse en el bosque de los cuentos y no salir,
Jamás.
Anexando ideas y autores, rompiendo la continuidad, para recrear el espacio inexistente que dará forma al porvenir, en diálogos exquisitos que no fueron ni podrían haber sido, pero que se formaron en el equilibrio que todo lo une, para des-unir, en la ilusión de la certeza, que se corta las venas,
Una vez más.
Respirando melodías, para inflar un globo grande, grande y salir a volar; explotarlo en lo más alto y dejar que llueva en la ciudad, por primera vez, por última vez, por siempre, porque sí; con las risas, los llantos y la danza del ritual, alrededor del fuego, que pronto se extinguirá, en el funeral, de ese cuerpo estrellado extraterrestre,
Anormal.
Tejiendo la aventura final, con el ego de los héroes en agonía, mientras se miran las caras sentados en una mesa de bar (“¿así que todos éramos de verdad?”), con la misión olvidada, bajo un vaso de birra transpirado que convierte las instrucciones en otro mamarracho, como el que fue preludió para las historietas del génesis, del amor, de las tardes con sol: un mamarracho diferente a todos,
Igual.
Moliendo las pelis de terror, las que siguieron y las que vendrán, las que siempre terminan bien, con un personaje muerto y ninguna reflexión, desparramarlas en un papel, pegar un cigarro y fumar, caminando directo a un cine abandonado, donde, si prestás atención, pasan una que está hecha con las pesadillas de Jason, de Freddy, de Frank, sin créditos aburridos y un título para armar, con la chance infinita de hacer lo correcto,
Mal.
Despertando en cada inconsciencia, encontrar la brecha y saltar; bajar la espina dorsal de la Historia y llegar al nudo central
[portal]
aterrizar en la caverna y sospechar lo que vendrá,
agarrar la piedra
escribir
(dibujando)
sin poderlo 
evitar.

rugido

17 abr. 2012


CHOTASAURIOS ROMPEMUNDOS


El rugido que te envuelve, el de las pisadas en eco que forman cadáveres en la arena, inventando fósiles para los arqueólogos futuros, que van a exponerte en pizarras, conferencias y libros de textos; que van a diseccionar tus emociones, fracasos y dolores, para enseñar a sentir, fracasar y doler, a un grupo descreído de niños, todavía demasiado descalzos, o flotando, cuando las marcas no se dejan afuera, cuando el suelo no existe, cuando el aire abraza y grabamos, en otra retina, de un ojo universal, que nunca parpadea, que observa asombrado y llora, de tanto arder, de tanto entender, de tanto por descubrir, en ese ciclo que se repite, cargado de infinitas novedades
(navidades),
que construyen cementerios espiralados, donde siempre es noche y la palabra es “embrujado”, donde hay escaleras que bajan, para terminar subiendo, donde las lápidas son de piedra blanca y siempre están rotas, donde los árboles son frondosos en el arte de envejecer, de torcerse, de hacerse flacos, de ser rígidos, con artrosis, como tu pensamiento que se cristaliza, para eternizar, volver frágil y soñar,
con perder,
con quebrar
con no ser,
en un estallido, que es un trueno, proveniente del futuro; un disparo, directo de ayer; un accidente, de ningún lado,
un rugido, que te envuelve:
como la luz del sol, que oculta a la luna,
como la noche, que se hace día, tejiendo, 
en cada madrugada destejida.

sinpastis

16 abr. 2012


LAS PÁGINAS ARRANCADAS
[el día que robé en la biblioteca no me sentí mal]


La muerte, la noche, las estrellas y los libros que quedaron callados, con el olvido de la madrugada, con la apertura de otra dimensión, a otro lugar, el mismo de siempre: vivir un día, tras otro, hasta que pierde sentido, hasta que se vuelve matemáticas, hasta que hacer la tarea lastima, hasta que pedís faltar, con fiebre de verdad o fiebre de mentira, hasta hacerte la rata y descubrir que afuera no había nada, que lo que fue, terminó, que lo ansiado envejece, casi tanto como vos, y los sueños no perduran porque también llevan un calendario atado al cuello y un par de agujas desgarrando la piel, en ambas direcciones, haciendo que nieve sobre los amaneceres de toda esa escena mil veces ensayada, tan pasada de moda, ya sin emoción, contundente pero de cartón, con el decorado demasiado decorado y la basura asomando, los cadáveres sonriendo, como zombies deprimidos, sin pastis, tendiendo la mano, vendiéndote boletos para un parque de diversiones que se cae a pedazos, cargado de fantasmas, agonizante, chirriante y lleno de estática, igual que tus auriculares, que se vuelven uno con vos y te hablan de drogas tecnológicas y de salón, de los afiches de esa época en la que empezaste a dejar pasar, los graffitis de esas bandas, cuando la rebeldía empezaba a ser un arma de doble filo, un deporte medio pelotudo en una olimpiada demasiado planificada, sin medallas ni fuegos artificiales, pero con un constante desafío: el de competir, por algo, por alguien, por cualquier cosa que fuera un poco estúpida, para que nadie se asuste, como se asustan tus pasos al no poder recorrer de memoria el camino a casa, con esa frustración tan típica de las aulas, con la mirada de todos clavadas, con temor a que el adulto, tan lejano, niegue, con temor a que el compañero de banco se ría, con temor a pasar desapercibido por esa piba, que no te importa pero está buena, como las tardes con ventanas cerradas, como cerradas están ahora las plazas, convertidas en cenizas, ya sin la aventura, sin el pensamiento feliz de que serían selva si nadie las cuidara, pero las cuidaron lo suficiente, para que significaran lo que debían significar, después quedó el teatro en desuso, un pueblo vacío, que no dejamos de llenar, con ecos, con nombres que inventamos, después de olvidar las sílabas que de otro modo repetirías hasta llorar, llorar y llorar, como una lluvia insuficiente y perfecta, como la metida de pata, como las poesías del límite, como la chance de ignorar que el apocalipsis no es uno y siempre es más, como la muerte, la noche, las estrellas y los libros que quedaron callados
y
sin
piedad.

auto-cinema

13 abr. 2012


TEORÍA NÚMERO 235:
LA EXTINCIÓN


Una nube dibuja la sombra de un conejo gigante, en medio de la avenida. Corro para pisarla, para llegar antes que el bondi que no se percata de los detalles que brillan en cada mañana, en cada esquina, en cada instante de reflección
(reflexión).
Corro pensando que cruzar en rojo está mal, que alguien va a enojarse, que nadie va a aplaudir la anécdota, consciente de las miradas que se acumulan, mientras reparto empujones, sabiendo que cada segundo me obliga a ser más certero
imposible fallar
imposible fallarte
imposible no reírme
imposible
¿en qué anécdota me estoy convirtiendo?
¿quién voy a ser cuando se entretengan conmigo en el descanso del laburo, en el recreo del colegio, en la cena romántica, cuando ya no haya nada divertido que contar?
¿quién me va a soñar con un mejor final?
Corro, asumiendo que tenías razón, en todos tus errores, en todas las cosas que no te creo, en todas esas madrugadas de mirarme duro, conmigo desparramado por todos lados, llovido,
un charco en la cocina
con la forma de un conejo.
“Volvé a la botella, al envase, al vaso… Volvé de donde hayas salido”
“…”
“…”
“No puedo”.
Corro, con los auriculares asustados, gritando, diciendo que no hay vuelta atrás, y una porción de lo que podría haber sido pone cara de resignación, se suelta el pelo, se saca los lentes, se abre el escote y pide a gritos que la violen,
no está bien morir esperando,
ni triste,
ni feliz,
lúcido
y enamorado.
Corro en el pantano de las moralejas que no van a dar el brazo a torcer ni por joda, que no van a mitificarme, que no van a permitir que se escriba una página más en el libro de la excepción, 
EXCEPTO…
excepto que firme como anónimo, porque el nombre es más importante de lo que será, y nos ponemos a tranzar, negociando mis vacaciones, sin un peso de más, cambiando figuritas de terror:
yo en el patio de un colegio, levantando a alguien del cuello
(nunca fui tan fuerte)
yo en un ascensor, prendiendo una vela, para invocarte frente al espejo
(nunca fui tan valiente)
yo en el baño de un bar, prometiendo no volver a tomar
(nunca fui tan cobarde)
yo escribiendo la pared de una iglesia, un chiste malo y eficaz
(nunca supe si fue de verdad)
Corro como un DeLorean,
como si montara en Falcor,
como si tuviera algún súper-poder,
como si Natasha Nice me estuviera invitando a garchar,
para terminar fumando solo, tirarte el humo en la cara, cerrar los ojos doloridos y abrirlos en Marte.
Corro
e imagino la película proyectada en un auto-cinema del pasado,
con cabezas apoyadas en hombros,
con manos pasando por debajo de la remera, 
con pijas al palo,
con corazones fuertes,
con los latidos dándome el ritmo,
como redoblantes, anunciando el esperado desenlace,
antes de los créditos.
PUM
PUM
PUM
Y salto. 
Y el bocinazo es como una marca de llegada
(como pasar la página y ver que sólo quedan 3 líneas)
Llego al conejo gigante. Pero no llego a pisarlo. 
Me hundo.
En caída,
infinita.
Imagino mi sombra, dibujada, agrandándose, en algún paisaje desconocido,
como una nube,
un sol
o un meteorito.
Me pregunto si alguien va a correr hacía mi,
o si seré yo el que se encuentre conmigo,
en un beso violento
y 
especial.

sinlugarparalasdudas


ALGUIEN LLEGÓ TARDE


El vacío quiere cuidarte de vos, mientras las salas de cine se llenan, los shoppings se llenan, las plazas se llenan.
Una casa, una fiesta, una broma.
Vinieron todos,
no vino nadie.
La realidad se llena con rostros pacíficos de facciones suaves, aterciopeladas, inocentes y culpables,
Satisfechos, de tanta insatisfacción.
Durmientes.
Y alguien, en otro sueño, mira un reloj exageradamente grande y se pregunta dónde estarán todos,
Se pregunta, también, de quién es el cumpleaños,
si es un cumpleaños
o si era otra cosa.
Una fiesta
Es 
Una fiesta
¿qué celebramos?
Y se sienta en una sala, especialmente preparada, con una amnesia igual de especial,
hermosa y aterradora,
una resaca de muerte
de luz,
de insomnio,
sin mirar por las ventanas, porque las calles no son,
como no son los monstruos que las recorren, felices, libres y aturdidos,
como no son los autos, hechos de cartón corrugado,
como no son las estrellas, que parpadean,
como no es la luna, que crece, que se aproxima,
como no es el golpe en la puerta, seco, con demasiada pausa.
Un
Dos
Tres
El vacío quiere cuidarte de vos, mientras las pesadillas se llenan, los vasos se llenan, los ceniceros se llenan.
Una banda, un disco, una melodía,
Lo escuché mil veces,
no lo escuché jamás.
La mentira se llena de cuerpos flácidos, torpes, negativos, cargados de buenos deseos,
Vivos, de tanto morir.
Creyentes.
Y otro dios flota, drogado, a la vez que sentencia, sin pronunciar:
“Un asesino triunfará”.
Y recorre lo eterno, con la voz muerta de todo lo que pasó,
una lucidez filosa,
inconsciente,
espiando, porque las palabras ahora son,
como son los abrazos, con temblor, 
como son las borracheras, con amor,
como son los aplausos, con emoción,
como son las peleas, la destrucción,
como son las visitas inesperadas, en mitad de un dolor.
Un 
Dos
Tres
El vacío quiere cuidarte de vos.

indefinidas veces

11 abr. 2012


ME DA COSQUILLAS ESCRIBIR


Todos los animales, bajo la misma piel, aullando, en una melodía sin fin, triste, como la esencia de cada momento único e irreversible, cuando las manos no tienen control y todo se va de foco, cuando las piernas no están donde deberían, pero siempre corren, porque corremos y, eso sí, es inalterable, como los colores que van a estar en el amanecer de los que lleguen puros y limpios a este puerto, que mañana vamos a abandonar, contándonos anécdotas, con lágrimas en los ojos.
Salir del eje, para morir en las periferias, flotar, como si nada, en un espacio infinito, enorme, lejano, siempre ausente.
-¿Cómo es posible que no me asuste, madre?
Necesito sentir el mundo, de lo contrario, el mundo no me siente.
Me da cosquillas escribir, como si las puntas de mis dedos fueran antenas, satélites, robando información, automatizados, pero sorprendidos, todo el tiempo, un impulso eléctrico, un último halo de vida.
Siempre.
Vivir es respirar por última vez, indefinidas veces, un error de cálculos, rebotando en los ángulos de una figura aún mayor, a la que sólo podemos intuir, a veces con más certeza, a veces casi real.
Y las sonrisas del mundo se revuelven en mis tripas, como si fueran legítimas, pero imposibles.
Imposibles una a una.
Imposibles.
Porque se escapan y se chocan contra mis lentes, ya sucios de tanto querer limpiarlos, engrasados en temblores, en gratitud, 
en susurros cargados de eco y espejo, de nunca terminar,
éste es
el
centro.
el
este es
con los juguetes extraterrestres 
en guerras de mentira, jugando a morir, entre disparos que ocultan tu voz, que no me dejan hablar, porque así se debe sentir que una bala te atraviese el pecho:
toda
esta 
hermosa
sensación
.

volverán

10 abr. 2012


CON-JUGAR ES JUGAR SIN


Jugábamos a prender velas, sin la paciencia del ritual, con la posibilidad de un incendio, con muchas ganas de que fuera especial, de que el fuego trajera presagios, de que el humo nos dibujara un final. 
-Ésta vela sos vos… Y ésta soy yo. Una de las dos va a apagarse antes. Uno de nosotros va a morir cuando el otro todavía tenga lágrimas para derramar. Veamos cuál. 
Y me golpeaste fuerte, en la cara, porque la idea era mala, o demasiado real, me gritaste que hay cosas que no se pueden librar al azar, que el viento podría conspirar, y apagar, sin razón, sin sentido, sin dolor. 
Adiviné tus pesadillas, de a una, mientras imaginaba balas perdidas, que atravesaban el techo y destrozaban mi corazón.
Una lluvia de plomo,
y el cámara lenta de tu reacción.
Mi sonrisa, congelada, sin razón, mi cuerpo lejano, vuelto 63 kilos, ya sin amor, que es lo que nos mantiene rígidos, en un intento por flotar, pero siempre tan atados
a la necesidad.
(Un globo en mi cabeza,
una piedra en mis zapatos,
una llama, minúscula,
en tu patio de atrás.)
Jugábamos a prender velas, hasta que dejamos de jugar. Nos dimos las pausas necesarias, para eternizar, para que alguien pintara la escena, para que el poeta, siempre lento, pudiera contar. La decoración fue buena, al igual que el diálogo y tu actuación, cuando, con la rabia vuelta motor, hablaste de mi falta de humor.
Fue la primera vez que me sentí desnudo de verdad, sospechando a un público hastiado, cansado de tanto melodrama llorón, como si toda mi esencia fuera un arquetipo gastado, un vestuario ya tantas veces usado.
(Pude oler perfumes
de un tiempo atrás)
Después, las despedidas que olvidé,
con la brisa del portazo sin piedad
que se llevó ambas velas
y me dejó la absurda tercera persona del plural:
VOLVERAN.
Hoy la bardeamos, 
empezamos a conjugar.

para variar


ME-MORÍA


¿Cuánto voy a tardar en escribir sobre esto?
Porque tengo ganas de mirarme con cara de que ya sabía, parado en una esquina, recostado en un faro de luz, soberbio y ganador, dueño sin restricciones, escriba del futuro asegurado, de la caída con aplausos, de lo inevitable, dibujado en una promesa ridícula, en un rayo de sol, que pasa veloz; dibujado en las coordenadas que nos disparamos, porque hacemos trampa para continuar.
“Si no decís nada,
no digo nada”,
con la resonancia de cada palpitar, cada eco de vida que nos permite estar
preocupándonos 
por no vomitar,
y presentir que tocaste los libros, que yo voy a comprar, para leer escondido,
para quedarme fascinado
atrás,
todo lo que te parece
tan insignificante, 
y banal;
con los 21 de diciembre que se suceden, sin temblar,
en cada biblioteca gastada,
con bibliotecarias que son pura enfermedad.
Las decisiones importantes se pisan y se contradicen,
se dan la mano para pelear,
se abandonan una noche de lluvia y se abrazan cuando el mar está mejor 
y 
esconde
todos los mitos que pudiste crear,
porque el limite fue tu ingenuidad,
y la revelación es tan grande como tu decepción,
que se odia,
por no soñarte soñando,
por soñarte demasiado.
¿Cuánto voy a tardar en escribir esto?
Si ya no ordeno mi placar, y las puertas están abiertas.
Si dejé de lastimar, para hablar de abandonar.
Si me mostré muy seguro, y me dormí en un rincón.
Si tomé algunas cosas
y fue peor. 
Sí me compré las pastillas,
las de tu doctor
las de mi doctor
las de ningún doctor.
Morir, ser expulsado,
no poder entrar.
Dejarme abandonado, 
después, despertar
y olvidar, 
con las ideas que se marchitan,
como cada Navidad,
Hola,
Publicidad,
Cortar.
Toda una cadena evolutiva rota,
para variar.

sin releer y sin soplar


SEIS PASOS PARA QUE NADA QUEDE COMO TE MUESTRA LA CAJA


I
Cada idea, concepto y canción,
cada despedida, cada carta de amor,
cada intento fallido y el mejor cuento de terror 
porque alguien escribió la historia de la historia;
entonces cada sobredosis y cada rincón, 
cada bomba tejida bajo la piel, cada explosión bajo el sol.

II
Cada danza secreta, 
con cada ritual,
cada mar que se pierde en un vaso de agua,
cuando jugás a jugar;
cada final del mundo,
siempre preciso,
y siempre mal.

III
Cada estante lleno, 
cada botiquín vacío,
cada pastillero que se convierte en dios,
cada flor de artificio
que es cada mentira, 
tan real,
que se hace grito

IV
¿quién va a matarme cuando ya no lo pueda soportar?
manuales de instrucciones 
para quemar
para olvidar
o en el orden inverso,
asustarse
y festejar

V
Cada fábrica abandonada 
y dos fantasmas, 
con cada pasado invertebrado, 
que se arrastra, 
con el flujo liviano de la nostalgia,

un asesino despiadado
que no mata

Cada habitación, 
que no sos vos,
con cada juego de la copa, 
sin temor,
con cada infancia perdida, 
cada dolor.

(Recuperar
y ahora me pierdo yo)

VI
Cada cosa, cada lugar,
todo dispuesto, 
desarmar,
para que deje de resultar perfecto
y empiece
a brillar.

mi depre y de tu depre
un mismo collage

relojería fina

9 abr. 2012

INOCENCIA ES PENSAR QUE SI MODIFICO LAS AGUJAS DE MI RELOJ TODO PODRÍA CAMBIAR


No me esperes si me pongo las zapas viejas, porque no voy a ningún lugar,
ese ningún lugar que está en el patio de atrás, de esa casa que no es tu casa, ni de la de tus papás, 
que es una casa que alguien imaginó, que aparece en un plano particular, en esa peli que viste soñando, la primera vez que te despertaste con lágrimas de extrañar.
Las mentiras son de verdad.
La verdad nunca es igual.
Esperame si me cruzo de piernas y apago la luz, pasa que necesito pensar, que es ese pensar que está en las avenidas del futuro, esas que resplandecían por el ventanal, de cara a la calle, para saludar, orgulloso, derecho, con mucha salubridad.
Y todo por quemar.
Espero que no te guste la palabra esperar,
hagas lo que hagas
hacelo ya.
Y no esperes que espere nada,
porque estoy esperando
lo que no volverá,
para que podamos encontrarnos,
a las mil y quinientas,
siempre puntual.

la obra de teatro de quinto grado

5 abr. 2012

¿Qué hay entre una Eternidad
y otra?



Me voy con la bolsa colgando del hombro, jugando a que nunca bajé del escenario de la obra de quinto grado, cuando era negro y vendía velas, cuando estaba descalzo y la ropa era rota, cuando ser otro no era una exageración, ni un ritual casi de apareamiento; cuando era demasiado simple salir por ahí a mentir, 
sin saber lo que significaba mentir.
Me voy con un moretón grande, que casi me cubre la cara, como si nunca me hubiera levantado del asfalto el día que casi me mato con la bici por aceptar una apuesta muy estúpida, como las que no dejé de perder, como las que me crearon una adicción a redoblar, para dar la mano y confiar, en querer ser más, en odiar, en llorar, en desesperar, en volver a intentar. 
Me voy con las manos gastadas, como si la única pelea hubiera sido la del patio del colegio, cuando mi enemigo me salvó de morir aplastado por un tanque dos cursos mayor, el del acné, que luego tuve yo, sin convertirme en el malo, pero llenando otro otro prototipo, otra idea trillada y comercial.
Me voy con el paso lento, asumiendo que nunca dejo de irme de tu casa, la vez que seguro me decías que sí, si no hubiera esperado, jurado, APOSTADO, que nunca iba a terminar, que nunca iba a ser victima de mi propia fantasía, de desgracia y destrucción.
Me voy con los hilos cortados, el celular destrozado, las cartas vacías, como si el fuego del cerebro nunca se hubiera apagado, como si seguiría ardiendo por las calles desnudas, en las madrugadas solitarias, igual al meteorito que una y otra vez nos amenazó.
Meteorito de mierda
la puta madre que te parió.
Me voy, con lentes negros, rumbo al sol, imaginando a las personas que nunca volví a llamar, besándolas, en secreto, dándoles las gracias, llorando, riendo, 
transpirar
y amar.
Me voy repetido, rumbo al próximo pueblo que voy a abandonar,
Me voy, 
repetido.
Y ya no soy el mismo:
Otra eternidad.

VoX

2 abr. 2012


EL GATO DE NO-SÉ-QUIÉN YA NO ESTABA VIVO


Todo lo que sale de vos se vuelve casa, manzana, barrio, ciudad, provincia, país, continente, planeta, universo, lejano, como un punto, en medio de una hoja, que no dice nada, porque estaba todo dicho y mañana habrá amnesia, que es el modo de crear, porque el ser tiene un centro, con una caja de cartón.
Adentro de la caja estás vos.
Asustado.
Y entran las manos de todos los que se animaron a tocar,
bendita sea la perversión, bendito tu sueño conmigo, 
benditas las mentiras, 
para pasar los dedos por debajo del jean, para llevarlos directo al sur,
para garchar escuchando Ramones y no pensar,
en mamá
en papá,
que miran el techo, como si la casa pudiera estallar;
Ellos ya demolieron hoteles,
nada para rescatar.
Todo lo que entra rebota hasta que rompe la estantería donde ponés, siempre, el jarrón que más aprecias, el que te trajeron de algún lugar especial, con las cenizas de alguien más, un trofeo de guerra, con una historia real.
Y la historia real dice que no existimos:
Soñar.
Y salen las manos de todos los que se escondían en mí,
bendito el apetito, bendita la insatisfacción,
bendito el egoísmo,
para desarmarme por otro, para dejarme robar,
para llorar leyendo Bukowski y no parar,
por todos,
por vos,
que mirás el piso como si la tierra te pudiera tragar;
El monstruo ya me comió,
nada nuevo bajo el sol.
Estamos digiriéndonos, y nos comemos el vómito.
Todos los vómitos.
EL vómito. 
-Voy a vomitar
Es hora de cenar:
la caja
huele
mal.

Primera Guerra Mundial

1 abr. 2012


TE INVITO A CASA, 
PARA QUE NOS RIAMOS DE LOS MUERTOS


Corriendo, con la sangre de tus profesores 
Corriendo por las venas
Que corren
Directo al corazón.
Y el corazón de cada dios, ídolo y tabú,
todo en la mochila
que ayer tuvo juguetes para sobrevivir,
a otro recreo de la realidad.
“Si me permitís la observación,
esto está lejos de ser Libertad”.

Corriendo, dejando barro en el pedazo de trapo que alguien puso para dar la bienvenida, aplastando el césped, las flores, la arena, la nieve y el mar. 

Corriendo
sin 
mirar
semáforos.

(no sé si la primera guerra mundial existe, existirá o existió)

Corriendo, en una cinta de metal, escapando de las garras o rumbo a la salvación, 
da igual
es el mismo lugar.

(es el equilibrio natural)

Corriendo.
Volviendo, 
para ocupar el lugar.

(que otro apriete el gatillo

SANGRAR)